Mostrando entradas con la etiqueta toda una vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta toda una vida. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de mayo de 2012

FRAGMENTOS DE "TODA UNA VIDA", 17

Todo resultaba providencial para mi, joven misionero que me acercaba de forma paulatina  a mi ya querido Perú, al que iba a dedicar el estreno de mi sacerdocio y mejores años y ganas de servir a las almas.

Cada paso era como los latidos, que se iban acelerando  al ritmo del acercamiento a esa tierra prometida y que sería el colmo de mis esperanzas cumplidas y ansias apostólicas.
El trayecto Quito – Lima lo hicimos también con Aire France; un trayecto tranquilo y agradable.

Los ánimos se habían calmado.

Como colofón de buen servicio nos ofrecieron un menú a la francesa, en que no faltó el  delicioso   petitsoi,  la exquisita tablita de queso variado puro francés y un solomillo sangrando pero cocido en su totalidad, cuyo sabor aún permanece en mis papilas, pues jamás he probado cosa igual;  una tarta de queso fundido con frambuesa, finalizando con una copita de champange y un aromático café.

Lograron obtener de todos  una actitud de perdón por el susto y la gratitud por sus cocineros y simpatías, con que los pilotos y azafatas nos brindaron al despedirse de nosotros con oss intercambiados aplausos, cuando aterrizamos en el aeropuerto del Callao en la Capital del Virreinato Colonial, Lima.

FRAGMENTOS DE "TODA UNA VIDA", 16

Otro recuerdo imborrable es el que  conservo de Ecuador. 

El vuelo desde Bogotá a la ciudad de Quito, resultó algo diferente hasta ahora; el piloto de Aire France se quiso lucir cruzando las altas cumbres; se dedicó a volar haciendo piruetas, así como suena, haciendo ciertas gracias, que provocaron una más que ruidosa protesta de todos los pasajeros: 

“cuando lleguemos a tierra le denunciaremos por temerario; para jugar hágalo usted, una vez que vuele solo; tenga un respeto a esos 
viajeros que hemos tenido la mala suerte de que sea este nuestro piloto un loco suelto”. 

Y otras palabras malsonantes que es mejor no repetir. 

Teniendo en cuanta que es un país andino, y cuenta con alturas importantes, donde se localizan las zonas de volcanes tan famosos 
y nombrados como el Chimborazo y el Cotopaxi, entre otros, a lo que hay que agregar el paso geográfico del paralelo 0,0 de altitud/longitud del planeta. 

Con este amasijo de ingredientes, la reciente digestión perdió su natural proceso, y no faltaron los vómitos de muchos y los mareos 
de todos; a mi. se me reventaron las venas de la nariz y, ante la gran cantidad de sangre de la hemorragia producida, necesité  ser atendido por el servicio sanitario de la compañía; lo que produjo una alarma general que obligó a la tripulación y al muy gracioso 
piloto galo, a pedir disculpas a los agredidos y muy enfadados viajeros. 

Quito es una bella ciudad entre colonial y moderna, como tantas otras de América. 

Es la típica “casa de todos” donde el nuevo visitante se encuentra a gusto y como en su propia casa. 

Algo que llamó mucho mi atención, fue el descubrimiento de la sociedad mixta en su salsa callejera y en su Plaza de Armas, con 
sus trajes típicos  quechuas andinos e incas indígenas, mezclados  con los “cholos” (o mestizos) junto a otros de origen extranjero, 
inmigrantes llegados de distintas partes del mundo vestidos como occidentales normales. 

lunes, 30 de abril de 2012

FRAGMENTOS DE "TODA UNA VIDA", 15

De Bogota a Quito:                 
Otro recuerdo imborrable es el que  conservo de Ecuador. 

El vuelo desde Bogotá a la ciudad de Quito, resultó algo diferente 
hasta ahora; el piloto de Aire France se quiso lucir cruzando las 
altas cumbres; se dedicó a volar haciendo piruetas, así como
suena, haciendo ciertas gracias,  que provocaron una más que 
ruidosa protesta de todos los pasajeros: “cuando lleguemos a tierra 
le denunciaremos por temerario; para jugar hágalo usted, cuando
vuele solo; tenga un respeto a los viajeros que hemos tenido la 
mala suerte de que  sea nuestro piloto un loco suelto”. 

Y otras palabras malsonantes que es mejor no repetir. 

Teniendo en cuanta que es un país andino, y cuenta con alturas
importantes, donde se localizan las zonas de volcanes tan 
nombrados como el Chimborazo y Cotopaxi, entre otros, a lo que
hay que agregar el paso geográfico del paralelo 0,0  de 
altitud/longitud del planeta. 

Con este amasijo de ingredientes, la digestión perdió su natural 
proceso, y no faltaron los vómitos de muchos y los mareos de todos; 
a mi. se me reventaron las venas  de la nariz y, ante la gran cantidad
de sangre de la hemorragia producida, necesité  ser atendido por el
servicio sanitario de la compañía; lo que produjo una alarma 
general que obligó a la tripulación y al gracioso piloto galo, a pedir
disculpas a los agredidos y muy enfadados viajeros. 

Quito es una bella ciudad entre colonial y moderna, como tantas 
otras de América.Es la típica “casa de todos” donde el visitante se 
encuentra a gusto y como en su propia casa. 

Algo que llamó mucho mi atención, fue el descubrimiento de la 
sociedad mixta en su salsacallejera y en su Plaza de Armas, con sus 
trajes típicos  quechuas andinos e incas indígenas, mezclados  con los 
“cholos” (o mestizos) junto a otros de origen extranjero, inmigrantes 
llegados de distintas partes del mundo vestidos como occidentales 
normales. 

FRAGMENTOS DE "TODA UNA VIDA"", 14


Habíamos viajado en Iberia.
A partir de Caracas otra compañía aérea, Air France, nes condujo a Colombia; el vuelo sobre Maracaibo resulta un espectáculo natural de categoría superior:   
¡ selva - agua - cielo,  agua – cielo – selva,  cielo - selva - agua!

Al acercame a Bogotá, yo tubo la impresión de estar sobrevolando la vega de mu Granada, cuyo parecido con la ciudad española, con su círculo montañoso y su corona de nieve, es como un cromo. 

Se hospedó en casa de un matrimonio del centro de la ciudad, Alberto y Gladis; le recibieron con unos tamares deliciosos, un vino de Valdepeñas y batidos de frutas variadas; en la conversación, ellos, aparte de hablar sin parar de las bellezas de España a la que acababan de visitar, sacaron el tema político de Colombia comparando con  el de nuestro país:”.

Me alegró mucho saber que ellos habían sido alumnos también del P. Ulpiano en la Universidad Pontificia, la Javieriana de Bogotá.

Agradecí su hospitalidad, debida a la amistad que mantenían con el buen Moralista que les había avisado de mi llegada; ellos me rogaron que llevara sus saludos y gratitud al mismo, que me estaba esperando en Lima.

Un detalle que llamó vivamente mi atención fue la pulcritud y pureza con que se habla el castellano en los ambientes cultos de Colombia y el gracejo de sus expresiones de vocablos y giros cervantinas del castellano antiguo; lo que nos lleva a pensar que su memoria histórica de nuestro común idioma, es mejor en Colombia que en España.

Fue gratificante y consolador ver tanta amabilidad y buena acogida de personas tan lindas como Alberto y Gladis.
     

sábado, 28 de abril de 2012

FRAGMENTOS DE "TODA UN VIDA", 13


La parada en Venezuela y aeropuerto de Caracas,  
me permitió conocer por unas horas la pujanza de  
un país riquísimo, democrático y de un ancestral  
amor a la Madre España. 
 
Durante los años de formación universitaria de  
Filosofía y Teología en la ciudad de Granada, un  
joven seminarista caraqueño, residente en nuestro  
Seminario, no parecía carecer de nada, mientras  
nosotros, anfitriones, “las pasábamos canutas”,  
como suele decirse.
 
 Como en tantos otros países del mundo, el pastel de  
los bienes nacionales están repartidos de forma que  
el setenta y cinco por ciento está en manos del  
veinticinco por ciento de sus habitantes, mientras el  
setenta y cinco por ciento de la población tiene que  
conformarse con el veinticinco por ciento de los  
bienes; por lo tanto, una minoría nada en la  
abundancia y la mayoría está pasando hambre.
 
Percibí que el país entero olía a petróleo e inmensas  
riquezas agrícolas, mientras sus  masas populares  
emitían olores de pobreza; y pensaba en mis adentros:
 
    ¡ CUANTA ESPERANZA DORMIDA !
 
 
 
 

viernes, 27 de abril de 2012

FRAGMENTOS DE "TODA UNA VIDA", 12

La casa del Blanco y el negro, 3
.
.. y había vuelto al terruño, al  Cerro Sagrado de mi infancia,
testigo durante milenios de los sueños y juegos prehistóricos
y contemporáneos de cuantos niños hemos correteado sus
faldas, cima y laderas bajo el sol y la lluvia, el estío y las
nieves. 

Viviendo entre los incas indígenas había aprendido la forma
como enterraban a sus seres  queridos muertos, al recorrer sus
huacas aún conservadas intactas; y así nuestros antepasados
de  “piedra tallada del Malagón” ya habían cuidado la forma
de  señalizar cada  tumba de sus Necrópolis con  grandes losas
de piedra que, pasados miles de años, yo había visto levantar
con los arados a los labradores de mi niñez.

En algún momento y espacio de mi memoria quedaron
almacenados recuerdos infantiles de huesos que allí sacaba el
”tambor” (arado con gran paleta lateral, que profundizaba más
en la tierraa) los que no se prestaba la mínima atención; podrían
ser restos de animales irracionales como el “labrador” o
racionales como nuestramemoria infantil...

 Volví a Madrid y fundé un Centro de Educación en el emergente
pueblo de la villa de Alcobendas, mientras continuaba estudios
universitarios en el Instituto Superior de pastoral y Doctorado
en Teología de las Pontificias Universidades de Salamanca y la
de Comillas en Madrid; al visitar, con un grupo de alumnos del
Centro, el Museo Nacional de Arqueología de Madrid, visité al
entonces Director del mismo, Don Martín Almagro Bach y su
hijo Don Martín Almagro Gorbea; conservo los mejores recuerdos
de aquella visita y la amabilidad y acogida de aquellos dos
hombres eminentes, padre e hijo, de nuestra cultura nacional, a los
que expuse mi conocimiento de la zona arqueológica del Malagón
y su ubicación exacta en la provincia de Granada; y mientras yo
hablaba con Martín Almagro padre, su hijo Don Martín Almagro
Gorbea tomó los correspondientes datos de mi información, y
rellenó una ficha con mis datos personales. Fue en 1972. 
(continúa...)

FRAGNEBTOS DE "TODA UNA VIDA", 11

LA CASA DEK BLANC Y EL NEGRO, 2
Cuando volví del Perú fui a visitar el lugar y, acompañado del entonces
Sacerdote de la Parroquia de Venta Quemada Don Fernando García
Corral, compañero mío desde el Seminario Menor de Guadíx y Mayor
de San Torcuato en Granada, celebramos la Santa Misa en la peña
superior oeste en la cima del cerro, signo y seña de mi vida humana y
sacerdotal. Era el altar de mis sueños. Ya pude experimentar esa
sensación al oficiar una Misa en el altar sagrado de las ruinas de Machu
-Pichu, algo que hoy en día sería imposible.

El mundo en España tenía ya Televisión en color, pero en mi tierra natal
todo seguía siendo en blanco y negro. Mas toda la naturaleza seguía
siendo contemplada en directo y en color.

En mi casa el blanco y el negro seguían vigentes en lo artificial, pero
guardaban los recuerdos reales del mundo en color tal cual es.

Durante mis viajes de muchos miles de kilómetros, había conocido los
paraísos del Caribe, los paisajes de esmeralda en torno al Maracaibo,
había sobrevolado por las rutas del cóndor sobre el Titicaca y los techos
de América de Sur; había visitado sobrecogido las puestas de sol de la
Polinesia desde los los ojos misteriosos de los Moáis de la Isla de Pascua
o Rapanuí ; había vivido entre los muchos araucanos que sobreviven ( a
pesar de lo que pensó y escribió nuestro iluso antepasado Pedro de
Valdivia, creyendo que él había eliminado al último aborigen) en las
actuales riveras del Mapocho junto a la Pontificia Universidad Católica de
Santiago de Chile, en la que tuve la suerte de estudiar durante un año de
especialización en la divina Ciencia de la Sagrada Teología; había
contemplado desde el aire y tocado con mis manos los míticos y
gigantescos signos del desierto de Nazca, los ancestros culturales pétreos
del mundo andino con sus santuarios incas de Machu Pichu y el basto
Imperio del Tahuantinsuyo y vivido durante años en el místico Pachacamác
en el Valle Sagrado de san Pedro de Lurín, donde había bautizado, casado,
confirmado,  ungido y también bendecido las tumbas de cientos y miles de
personas, y había sembrado en todos sus rincones las semillas de la Fe y el
Amor de Jesucristo Redentor, Dios eterno hecho Hombre en el tiempo; 
predicado como misionero el Evangelio, a toda clase degentes y personas en
el amplio territorio (diez veces la Comunidad de Madrid) en Sierra
o costa...

jueves, 26 de abril de 2012

FRAGMENTOS DE "TODA UNA VIDA"10

LA CASA DEL BLANCO Y EL NEGRO

En el tiempo de mi infancia no había televisión en color, ni en blanco
y negro; todo el color estaba sólo en la naturaleza viva y directamente
contemplada; la vida era en color.

A finales de Septiembre del año 1.939 empecé a vivir en la cortijada
de Malagón a laque se trasladaron mis padres, hermanas  y hermanos,
para trabajar una finca de labor, media  tercera parte de la cortijada; las
tres fincas de Malagón eran atendidas por seis familias de labradores;
allí viví hasta primeros de febrero de 1962, en que salía rumbo aPerú
como Misionero, Sacerdote cedido por el Obispo de Guadix (Granada)
a la Arquidiócesis de Lima y bajo la autoridad oficial del Cardenal Juan
Landázuri Riquet, a la sazón Arzobispo de Lima y Primado del Perú;
allí terminé mi Licenciatura en Teología.

Justo al lado del cortijo Malagón había un cerro que desde muy niño
llamó mi atención de forma singular; era para mí como un talismán
sagrado que me atraía  y sugería unos deseos incontenibles de visitarlo,
pisar sus laderas, oler sus aromas a tomillo, romero, bojas, encinas,
retama, madreselva  y te de roca, tan abundantes en sus laderas y en las
rocas de su cima. 

Cuando apenas contaba seis años, viajando con mi madre de Tarifa a
Malagón, pude ver cómo en la cima del cerro salían humo y llamas,
con  la particularidad de que en aquel  lugar no se veía persona alguna;
aunque  dicha visión no tuvo consecuencia alguna, me impactó hasta
el punto de  dejarme marcado para siempre y hasta hoy.   

El día 5 de noviembre de 1961 oficié mi segunda Santa Misa, ya como
Sacerdote recién ordenado, y elegí aquel lugar físico y psicológicamente
tan atractivo para mí por su carga sagrada. Concebí entonces la idea de
llegar a construir allí una ermita dedicada a la Virgen de las Nieves, por
razones de gratitud y honor a la persona dueña entonces del expresado
cerro, altar y fortaleza durante miles de años que sus peñas han sido
testigos y cumbre espiritual de tantos seres humanos que desde la
Prehistoria hasta nosotros han y hemos vivido el misterio de su cumbre.

(Continuará)....

miércoles, 25 de abril de 2012

FRAGMNETO DE "TODA UNA VIDA", 9


Reflexión de un hispano/sudamericano:

Uno descubre que el gran respeto, cariño y admiración hacia “la Madre Patria”, se ha conservado junto al idioma, a pesar de  esas hambres de libertad, justa libertad, con la que se produjeron las independencias de algunos países centro/sudamericanos, en que no faltó ese protectorismo interesado  norteamericano de aquellos momentos.

Mi estancia en Puerto Rico, no pasaba de ser un descanso de simple tránsito; escala obligada,; pero para mi fue el primer “descubrimiento del Nuevo Continente”.

Todo lo conocido hasta ahora por mi. estaba ligado al frío, durante mi infancia y juventud, al mundo rural, a los ambientes contaminados urbanos de Granada y Madrid, a paisajes nevados, a los parajes diversos de la piel de toro de nuestra entrañable España. 

De pronto se abrió ante mi, ese universo de luz, de islas, de mar, de playas blanquiazules, de palmeras, recostadas o esbeltas; todo un emporio de sensaciones nuevas en mi horizonte vital, rudimentario y virgen. 

Fue como el despertar fantasmagórico de ese mundo doble, que todos llevamos dentro, como habitantes de este punto lácteo llamado Tierra, en que los valores de “Sombra-Luz” juegan a producir sin cesar  obras de arte, pictóricas, musicales, científicas y electrónicas; nos colma de felicidad la experiencia humana física y espiritual, filosófica y teológica; todo ese conjunto de inquietudes y lindas sensaciones psicológicas que, a semejanza de esa otra enmarañada madeja de cables invisibles, nos produce esa zozobra interior que con tanta frecuencia nos hace sentir asfixia y ahogo personal.

El mundo que nos rodea puede agrandarse tanto que agiganta nuestra pequeñez hasta esa terrible autoliquidación que se traduce en falta de auto estima, ó, por el contrario, ese mundo mismo  puede empequeñecerse tanto ante nosotros, que nos convierte en “ese falso dios” al que antes de ayer y hoy pretendemos llegar “¡a ser como Dios”! según el relato bíblico); pues no nos parece  suficiente ser los “reyes de la Creación"; los“ dueños mancumunados de todo su contenido... y fisicamente relacionado”                         

En otras palabras, y con todo respeto:

eso es, cuanto menos, un ”complejo de inferioridad”  y, si se me permite lingüisticamente, un real<simplejo> de superioridad“, que ha hecho tanto daño a los seres humanos, de ayer y de hoy.


martes, 24 de abril de 2012

FRAGMENTO DE "TODA UNA VIDA", 8

Como uno de tantos misioneros de Cristo, lo viví en mi propia carne y en mi espíritu.

Nadie que no lo haya vivido puede imaginar lo que pasa por la cabeza y la conciencia de un jóven misionero, cuando en su mente se mezclan la ilusión divina de marchar a un país, desconocido y lejano, con todo lo que ha vivido y deja tras de si. 

Este era mi caso.
 
En el ánimo indómito del joven misionero, se despiertan sus instintos más profundos, y su memoria, sin respetar la valentía y el coraje de un león enfurecido ante su más preciada presa, se estremece, se rinde; se hunde  y se  siente obligado a ver  con toda nitidez ese cúmulo de hechos, circunstancias, personas amadas, así como tantos momentos vividos en su niñez y juventud.

Si estaba ya metido en el avión que lme conducía al objetivo tantas veces deseado, el ir a las misiones;

¿ porqué ahora y así  me atormentaba, de forma tan cruel, la idea de que había procedido sin tener en cuenta otros valores humanos y cristianos, que se crecían por segundos, hasta sentirse como ahogándose en su propia saliva y en su  conciencia acusadora?
 
-      dejar con el alma rota a una madre, viuda y mayor, en la posibilidad de no volverla a ver;  
-      unos hermanos y familiares, que tanto se habían sacrificado por mi, sin recibir nada a cambio;
-      los amigos de infancia, de estudios, de apostolado, de juventud, de inquietudes, de trabajos e ideales;
-      la esperanza de un Obispo ilusionado cada vez que consagrabaun a una hornada de Sacerdotes, soñando con los huecos que va a cubrir en su necesitada Diócesis;       
-      las gentes que en todos los pueblos de la Diócesis también necesitan misioneros;
-      los agricultores y pastores de toda nuestra geografía están bastante olvidados por parte de la pastoral diocesana, por la escasez de vocaciones que atraviesa toda  la Iglesia, en general, y España, en particular;
-      y yo me marchaba como si nada de todo esto me “importara un comino”;

Llegé a pensar que me había equivocado; y estuvoea punto de volverme. agobiado por el peso de tantos remordimientos.

Fue un viaje demasiado cargado y extraño, por todo lo que había dejado atrás, que sin echarlo de menos, me seguía atormentando por otros motivos
y sentimientos.

¿Cómo ñe podía estar pasando esto ami, que, ya
desde hacía más de OCHO años, había estado madurandolo a todos los niveles personales?
 

Lloré por todo ello; y pedí a Dios por los sufrimientos que m9s decisiones habían causado a tanta gente.

Lloré de nuevo suplicando un poco de consuelo divino para todas esas personas, que, de alguna manera, en esas horas estarían llorando también por su culpa.

Lloré amargamente, en silencio; y me atreví a  solicitar al Cielo un poco de luz que alumbrara la intensa oscuridad que le invadía.

Entre tanto, el avión atravesaba veloz la inmensidad del Atlántico.

Se asomó a la ventanilla y contempló ese manto sutil de nubes, que tapizaba la gran masa de agua, que, de vez en cuando, se dejaba ver tan azul y rizada con los rebujos blancos de sus olas y sus adornos brillantes de los reflejos luminosos entrelazados como joyas en su pelo marino; parecía una novia engalanada.

Me tranquilicé un poco; estábamos aterrizando en la Isla y “Perla” del Caribe.
..........