jueves, 9 de noviembre de 2017




NUESTRO COLEGIO
“Isabel Rosillo- Santo Ángel”
AQC. 1.036
ASÍ OCURRIÓ, 63

Una comunidad educativa que, con la autorización del Ministerio, Ayuntamiento, con sus Inspecciones y servicios, Padres, hermanos y Alumnos, otros Centros, la fuerza espiritual de las Parroquias; todos coordinados en una misma dirección con la convicción de que,       

“la Educación es una Obra de Todos y para Todos”, según decía Andrés Manjón”, creador y educador de las Escuelas del Ave María, de Granada.

Teníamos motivos suficientes para mirar con optimismo el presente y el futuro de nuestra común empresa y actividad educativa.

EL TESORO, 11:

Tras tres meses de vida familiar, acogido en casa de Celinda, como un miembro más de la familia, como un hijo, supe hacer comprender a todos que esa era mi intención; la de permanecer entre ellos hasta el final de mis días.

Aprendí que Celinda era nieta de una hermana de mi madre, por lo que mis temores desaparecieron, y, proto, recuperé mi esperanza de enamorado, tan loco y aventurero como mi difunto padre.

El puritanismo de las gentes, vigilaba nuestros pasos, para que Celinda y yo, fuéramos novios formales, lo que significaba la virginidad de la novia, hasta que se celebrara el Matrimonio religioso; no salir solos a parte alguna, dormir en camas separadas y asistir todos los Domingos, y Fiestas de guardar, a la Santa Misa en el templo parroquial.

La verdad era otra; aún bajo tanta vigilancia puritana, las parejas de enamorados, sin ser vistos por nadie, siempre encontraban la manera de verse y hablar los secretos de amor y proyectos vitales, incluidos los planes de escapar a todas las previsiones, tanto familiares como vecinales; nadie esperaba lo que al final tuvo que pasar, sin que nadie viera, oyera ni sospechara.

Con la ayuda de Celinda, una noche sombría y fría de noviembre, escapados de aquella cortijada, montados sobre la grupa de un fornido y rápido corcel, propiedad de sus papás y, cargando todo el contenido del escondido tesoro, entre la espesura de un maizal, por la rambla de Olías, hasta alcanzar la costa almeriense, robar una vieja barcaza de pesca, y alcanzar tierras marroquíes, cambiar un puñado de monedas de oro por un camello y traspasar las puertas de Tetuán.

Ambos vestidos de árabes, llegamos a Tetuán y ocupamos la zábila antigua y abandonada por mi, cuatro meses antes.”

Desde entonces muestra vida de pareja ha funcionado muy bien, dado el alto poder adquisitivo del tesoro familiar, recorriendo pises, gozando de la vida y buscándole a usted, por la promesa que hice a mi padre.

Cuando Maomónides terminó su relato, yo le agradecí sus palabras, pero con una seria observación:
RdF.: 21.
Desde la antigua y básica cultura griega, el ser humano tubo una idea, más o menos clara sobre la realidad de los elementos que conforman la realidad material y física del mundo en que habitamos.

miércoles, 8 de noviembre de 2017


NUESTRO COLEGIO
“Isabel Rosillo- Santo Ángel”
AQC. 1.0035
ASÍ OCURRIÓ, 62

B) Adultos de 15 a 75 años, de ambos sexos: 320+/-

-       Mecanografía e idiomas, de 17 a19 h. 60 y 30 al.
-       Taquigrafía, de 19 a 20 h. 30 al.
-       Secretariado, Contabilidad y E,G.B. Adultos, de 20 a 22 h. 70 al.
-       Judo, Kárate, Danza, Masajes, Sauna, de 17 a 22 h. 130 al.
-       Disponíamos de Gimnasio para todos los alumnos, lo que era exclusivo, en ese momento, en nuestra zona.

EL TESORO, 10:

Maimónides, se entristeció, pero continuó su relato, del que era protagonista y, a la vez, un reo de robo y fraude, doble, por no haber declarado el encuentro de  un tesoro, con el ocultamiento ante los dos países implicados e interesados:

“Jamás se me ocurrió declarar tal hallazgo, por creer, y estar convencido, de la injusticia cometida con mis antepasados, que se vieron obligados a privarse de todo cuanto ellos habían ganado con su trabajo, durante los ocho siglos de estancia en la Península ibérica y quinientos años de penuria, escasez y hambre en las barrios bajos y arrabales del norte de África, entre Marruecos, Tetuán y el desierto del Sahara.

Durante veinticinco años, mi madre, Celinda, aquella linda chica de Olías, me había inculcado la Fe en Jesús, el Hijo de María, que tan buena consideración y estima tienen en el credo de los musulmanes y el Corán, por lo que, algún día yo debería ser bautizado y ser cristiano como ella.

Cuando yo, siguiendo los pasos de mi padre, obtuve el TESORO, vine a conocer a la familia de mi santa madre, cuyos descendientes seguían su labor de agricultores en las tierras heredadas de sus antepasados en Olías; entre ellos vi a una muchacha, que era la exacta imagen de la juventud de mi madre.

Haciendo repetir la historia, quise probar mi suerte; le rogué un baso de agua, que ella me ofreció en una botella de plástico, diciendo:

“Es agua comprada, ¿sabes?, y está muy fresquita, por el frigorífico; el pozo, debido a la sequía de los últimos años, se secó; dicen que esta es mejor, pero como la del pozo no hay ninguna.”

Le pregunté su nombre; ella bajando los ojos, ruborizada y sonriendo, me dijo con una suave humildad:

“Mi nombre es Celinda, como la abuelita,  a la que `pr mi edad no conocí, la que un día desapareció sin dejar rastro”.

Me derrumbé, como un niño; ya no me podría enamorar de ella, si era nieta de mi madre.
RdF.: 20
La realidad material, sustento y soporte de nuestra realidad personal, intelectual y mental, merece la dedicación precisa para descubrir la importancia que tiene en el campo de la investigación científica.

martes, 7 de noviembre de 2017



NUESTRO COLEGIO
“Isabel Rosillo- Santo Ángel”
AQC. 1.034
ASÍ OCURRIÓ, 61

A) Menores: de 3 a 15 años: 400 alumno/as,+/-
-       Clases de Mecanografía, de 7 a 9, h: 30 alumnos
-       Preescolar y E.G.B., de 9 a 13 h.
-       Mecanografía, de 13 a 14 h. 30 al.
-       Preescolar y E.G.B. de 15 a 17 h.

EL TESORO,09:

“Allí comenzó – dijo mi padre, emocionado y sonriendo - el delirio y la aventura de nuestra vida amorosa, entre una cristiana y un árabe que ha llenado de felicidad nuestra existencia hasta que, hace tres meses que Alá se la llevó  a su lado.

Antes de morir, hoy, yo, Alí, te entrego este mapa, con el que, algún día, tu y tu futura esposa lograréis hacer realidad todos los sueños que, tu madre y yo, siempre hemos abrigado y sembrado en ti, nuestro único hijo Maimonides, disfrutaréis de un inmenso tesoro, sin olvidar entregar una parte de él  al hombre, en cuya niñez, prometí regalar la décima parte del mismo; lo verás  y reconocerás por un lunar ubicado en la patilla, delante de su oreja izquierda.”

Al oír esta descripción, le interrumpí sobresaltado:

“Quiero que me describas la manera como pudiste extraer el tesoro y cómo lograste huir, sin ser atacado por los vecinos del lugar, llevando con contigo, tanto dinero, joyas y oro, a espaldas de las autoridades y la Aduana de España y Tetuán; necesito saberlo antes de hacerme partícipe de ese fraude incluido, del tesoro en cuestión; ya me ocurrió más de dos veces en mi vida, y preferí no caer en la tentación de aceptar ofertas de este estilo”.

Maimónides se desesperaba, al ver la dureza con la yo me resistía a aceptar el pingüe regalo que, con tanta generosidad y empeño, él daba, sin pedir nada a cambio.

Ignoraba mi actitud natural ante las riquezas de este mundo, en el que yo había optado por no tocar jamás el dinero, a imagen de Jesús de Nazaret que, cuando los fariseos le preguntaron, para tentarle:

“¿Es lícito pagar los impuestos al Emperador de Roma?”

Si respondía que no, le acusarían de evasión; Jesús dijo:

“Mostrarme una moneda y, al verla, les preguntó:

¿De quién esa efigie?”

“Del César” – respondieron ellos; y Jesús afirmó:

“¡Dad al César, lo que es del César y, a Dios, lo que es de Dios!”
RdF.: 19
… con que hayamos amado al Gran Desconocido y a todos los seres, entre los que hemos vivido en el tiempo y el espacio de muestro mundo material y espiritual.