miércoles, 7 de marzo de 2012

"El primer grito del ser"

  
         Cuando en la primera infancia 
       escuchamos a mamá
pronunciar su santo nombre,
balbuceamos entre babas
el primer grito del hombre:
“Abba” mama, “Abba”.

Se enciende nuestra mirada
en la infinitud del cielo,
y las estrellas alumbran
la oscuridad del cerebro,
como ventanas abiertas
al fondo del firmamento.

“Abba,Abba, Pater, Abba”
sólo se llamarte así.
No me ocultes tu mirada.
Quiero llenarme de Ti.
“Abba, Pater, Abba, Pater”.
“Abba, Abba, Abba, Abba”

“Abba” llamamos al pan,
“Abba” queremos decir:
dame teta, dame más.
“Abba”, yo quiero vivir.
“Abba”  llamamos al agua.
Dame más agua, mamá.

Mi refugio son tus brazos;
y tus labios son el Verbo
que traspasa mi existencia.
Tus Palabras son los lazos
que amarran mi pensamiento,
dándome la resistencia.

El mundo de las palabras
que llenan las bibliotecas;
los discursos de los hombres
que a sus hermanos inquietan;
los inventos y las ciencias,
sin Ti son humo… tristeza.

El niño aquel de la aldea,
que se empeñaba en meter
todo el agua de los mares
en un hoyito de arena!!!
“¡Deja  ya de hacer locuras!
”Vas a perder la cabeza”!

“¿Usted me llama a mí loco,
dándose tanto postín?
¡Pobre tontito que intenta
en su testa de serrín
meter de Dios la grandeza!
¡parece usted San Agustín!”

Si no soy capaz de ver
de un átomo lo complejo,
la inmensidad de un microbio,
el misterio de una piedra,
la belleza de una flor
ni mi respeto a un cigoto!

“ABBA, PATER, ABBA, ABBA”

BUSCANDO EL SENTIDO DE LA MUERTE



 Toda la superficie del Planeta Tierra que habitamos está preñada de vida; con la
colaboración del agua (Hidrógeno, Oxigeno y diversos minerales) y  de la luz, los 
millones de millones de gérmenes brotan por doquier y pueblan de verde toda la
piel  de esta bola azul, blanca y gris, desde las más altas cumbres hasta la última 
oquedad  del más profundo océano; a pesar del frío y el calor, de mares, desiertos
 y montañas;  contra todo pronóstico, adversidad, asperezas y circunstancias
 condicionantes, la  vida se abre paso pujante e imparable en todos los recovecos
 de esta esfera celeste que  todos tenemos por casa, campo y refugio; la vida nos
 invade, nos penetra, nos alegra  y nos trasciende.

El aroma y colorido de las plantas y flores perfuman a borbotones la atmósfera;
 los  peces, mamíferos y aves pululan por doquier; los insectos, crustáceos  y los
 suaves y diminutos invertebrados abigarran los espacios visibles e invisibles; los
 lamentos y las sonrisas de los seres humanos lloran y sonríen hambrientos de
 vida y felices al gozar de  ella; es hermoso parafrasear el ansia de paternidad del
indio Jerónimo y el grito de maternidad de María de Nazarét: “fiat voluntas tua,
hágase en mi según tu Palabra”.
En todos los seres vivos, plantas, animales, racionales e irracionales.,hay un deseo
 y ganas incontrolables de vivir.

Sin embargo , por encima de esas ganas de vivir eternamente que nos caracteriza
de forma conscientes e imperiosa hasta convertirnos en defensores por instinto de
 la vida incluso matando sin delito por conseguirlo, somos igualmente conscientes
 del hecho insoslayable de nuestra propia muerte; de ninguna otra cosa podemos,
 en el acontecer  de nuestra existencia, estar más seguros; la idea de la muerte
convive con nosotros.
Mueren las plantas y los animales, se rompen la piedras, y el cuerpo humano se
torna  en polvo y ceniza, cuando muere; como una flor es la vida del hombre
sobre la tierra,  que hoy es y al instante se marchita.

¿¡ Qué sentido y valor tiene la vida!? ¿¡ Qué sentido y valor tiene la muerte!?

Cuando nacemos, sin nosotros quererlo ni saberlo, nacemos para un tiempo i
mpreciso y limitado; cuando morimos lo sabemos y no lo queremos, porque
pensamos que tanto el trabajo como el dolor y la muerte no sirve para nada
creemos que son simplemente uncastigos por nuestras maldades; sin embargo,
con el dolor y la angustia de la muerte, mitigada tal vez por un sedante medicinal
o  adormecidos por un estado de coma, surge involuntariamente en nosotros la
misma ansia congénita de sobrevivir a ese trance quehemos experimentado
durante todo el trayecto de nuestra vida consciente.

El trabajo, el sufrimiento en esta vida terrena son además de castigo elementos
dignos de redención y purificación corredentora si los unimos a los dolores y
muerte de Cristo Redentor de pecados y miserias humanas de carácter universal;
son como un octavo y saludable Sacramento, vehículo de gracia y vida divina
en nuestra santificación.

¿Hemos nacido sólo para morir?

Si ello fuera así, nosotros seríamos los más desgraciados de los hombres y
mujeres.

“Si Cristo no ha resucitado, vana sería nuestra Fe”.
“Pero, sí; Cristo ha resucitado y es la esperanza eterna de los que creen el Él.”

¿Existe en nuestro vivir temporal la semilla espiritual de la eternidad vital?

Sí. Rotundamente SÍ. Científicamente cierto, si nos basamos en la estadística.
¡es el clamor trascendente de miles de millones de seres humanos a través de
miles de  millones de años! El cálculo de probabilidad da un resultado positivo
aplastante para cualquier científico que se precie, el valor negativo residual, lo
cubre y salva la Fe. 

¿¡Cabe el beneficio de la duda!?

Así lo entendió Pascal y lo ha entendido multitud de personas del sector
científico:

¡Puede que sea una quimera, producida por la angustia o la imaginación
humana!?

Después de muerto, sobran todas la explicaciones para el que vivió y murió
creyendo en la realidad eterna, o vivió y murió en la incredulidad y negación
de tal posibilidad.

Yo prefiero albergar y cultivar la Fe en la eternidad,  ¡POR SI ACASO!”

Interesante y sorprendente solución, para el caso de los titubeantes y dudosos
hombres
del racionalismo reinante que le escuchaba y de los racionalistas de hoy.     

Se cuenta una anécdota curiosa:

Un día el demonio se dirigió a Dios para reprocharle la dureza con que
trataba a los seres  humanos:

Le dijo:
“¿por qué eres tan cruel con tus hijos, condenándoles a morir ? así es muy
difícil, imposible,  ser feliz; ¡estar toda la vida pensando en la muerte!”

El creador le respondió:
“Eso no es cierto; les he dotado de algo que les impide pensar en la muerte
mientras viven”.

Reclamó intrigado el demonio:
 “¿Cuál es el  antídoto para que no les amargue la existencia al estar siempre
pensando  en   el hecho cierto de la muerte?”

y Dios dijo al demonio:
“¡Les he dejado el antídoto del hambre! así apenas se acuerdan de que, ahora
o luego, aquí y allí, tienen que morir.”

Que cada uno se explique el cuento a su manera.

Cuando uno echa un vistazo al conjunto de los seres humanos, de toda
condición, se cerciora la inconsciencia, la ligereza, el pasotismo, con que
todos viven, trabajan, se afanan asiduos tras el mendrugo, el banquete, los
millones, el domino y el ruin poder político,  religioso, social  y económico
en los inquietudes terrenales de cada día.

Hay un hambre incontrolado de los individuos y los grupos humanos ante
la simple idea  de poseer más y más cosas materiales hasta no tener límite.

Ese hambre generalizado, embota la inteligencia y enturbia y contamina la
razón, hasta el  olvido de morir; hay gente tan obsesionada y condicionada
por la brega continua de  enriquecimiento y poder, que se olvida de vivir
simplemente y de morir dignamente.

¡ Qué raro aparece, ante el común pensar, aquellas conductas humanas que,
voluntaria y gozosamente, se han apartado del común de los mortales!

01- “Ora et labora = haz oración mientras trabajas”
02- “¡Que morir tenemos, hermano!; ¡hermano, ya lo sabemos!”
03- “Vivo sin vivir en mi;
        y tan alta vida espero,
        que muero porque no muero”
04- “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”
05-  “yo ya no vivo, es Cristo el que vive en mi”
06-  “Al final de la jornada, el que se salva, vale; y el que no, no vale nale”
07-  “Para los santos, la vida es una carga, y la muerte una ganancia”
08-  “El que no aprende a vivir, no puede saber morir”
09-  “El morir es tan natural como el vivir”
10-  “Morir bien, es vivir en paz”
11-  “La vida continúa”
12-  “Tu eres mi vida y mi muerte”
13-  “Prefiero morir de pie con libertad, que vivir de rodillas, esclavizado”
14-  “Soy el novio de la muerte”
15-  “que las campanas me doblen,
         si te falto alguna vez,
         y se me paren las venas,
         si te dejo de querer”         
16- “deseo vivir como Tú, para resucitar contigo”
17- “nuestro vivir es Cristo, y este muerto en la Cruz y Resucitado”
18- “por amor a Cristo, los cristianos mueren cantando en el martirio”
19- “Dichosos los que viven y mueren en el Señor”
20- “La Fe rompe las fronteras de la muerte”
21- “No temáis a los que sólo pueden matar el cuerpo”
22- “gloriosa es la muerte de los Justos”

Para el hombre y la mujer de la calle, que vive obsesionado por el pan y
los trapos, libros y zapatos de su hijos/as, de la atención digna de sus
familiares enfermos y los ancianos; para todos/as aquello/as, que viven
en conventos y monasterios, y los que viven en cualquier casa o piso del
campo o la ciudad, en una chabola o bajo un puente,  en un basurero o un
palacio, el mensaje es lo mismo para todos:

“venid , benditos de mi Padre a gozar de la vida eterna, porque tuve
hambre, estaba en la cárcel o enfermo, descalzo, desnudo, porque me
disteis de comer, vinisteis a verme, me distéis calzado y me vestisteis”
y estos preguntarán:
“¿cuando sucedió tal cosa, Señor?”

El Resucitado, muerto en la Cruz por todos, aclarará:
“Cuando lo hicisteis con uno de los necesitados de este mundo, conmigo
 lo hacíais”
Inconmensurable razón para esclarecer el valor de obrar el bien a diestra
y siniestra a nuestro alrededor,  damos sentido a la vida, mientras vivimos
en el tiempo, con Fe, Esperanza y Amor; para optar a la entrada, aunque
sea por la senda y puerta  estrecha de la Eternidad y ver a El tal cual es,
“cara a cara”,ya que aquí sólo le casi  vemos como en un espejo, tan
confusamente; “POR SI ACASO”, hay que evitar, desde la situación de
cada uno, tener que oír las terribles palabras, que, sólo pensarlo,  produce
escalofrío existencial:

“apartaos de mi, malditos, porque cerrasteis las entrañas a los que
necesitaban pan, agua, consuelo, vestido o calzado y, mirando para otro
lado, nada hicisteis por ellos, sabiendo que al no hacerlo por ellos, dejasteis
de hacerlo conmigo, por lo que jamás veréis mi Rostro Eterno y viviréis
en tinieblas.”   

El rico Epulón del Evangelio gritaba desde su condenación:

“¡Padre Abraham, envía a uno de los muertos para que avise a mi familia
y hermanos que aún viven, para que obren bien y se salven y no caigan en
este terrible lugar !”.

Abraham le dijo:
¡Ya tienen a los Profetas; que los oigan, respeten y obedezcan.”

¡¡¡Que ganas de gritar a los cuatro vientos y hasta los últimos confines
de la tierra!!!:

Personas todas humanas,
-       tan inteligentes y sabias;  tontas e ignorantes,
-       tan adelantadas y cultas;  atrasadas e incultas,
      -    tan capaces y poderosas; inútiles e impotentes,
los que pretendéis:
-       tocar el cielo con las manos; o pasar de todo,
-       escudriñar en los misterios del útero terrestre,
-       y el vientre del mar; o pasar de todo,
-       otear en los confines del cosmos; o morir de desconfianza,
y lo que es peor:
     -     expulsar a Dios de la mesa de vuestros estudios y descubrimientos,
     -     ignorar que El ha sido el Creador de todo cuanto existe y pueda
existir, 
     -     ordenador de la energía expansiva y los consecuentes átomos,
     -     sostenedor de todo el peso del universo sincronizado y cronometrado,
     -     animador de toda clase de vida,
     -     controlador absoluto de toda posible evolución.

La Fe en Él es un don gratuito, que podemos aceptar o rechazar, por ser libres.
Hemos nacido para ser felices, aunque vivamos con limitaciones y dificultades.
El sentido de la vida radica en el buen hacer con responsabilidad y amor.
El sentido de la muerte radica en la aceptación de nuestros límites temporales.

martes, 6 de marzo de 2012

"En Malagón 23 años"



 (Fragmento 4 de "toda una vida")
Malagón es una cortijada perteneciente al término municipal de Cullar de Baza, provincia de Granada, situada en la parte oriental de Andalucía. Su origen actual hay que buscarlo en la primera parte del siglo XVIII (entre 1700-1750) cuando un labriego- pastor de Ciudad Real viajó a este entorno y tras estudiar el terreno decidió adquirirlo comprando la propiedad a la Diputación territorial de Granada, cuando toda la comarca era zona comunal de Cullar de Baza, y  este manchego es conocido por las gentes de esta zona como en su provincia de origen con el apodo de “el hombre del saco”  o mejor “El tío Saco”; cuando yo, autor de estas páginas visité el pueblo de Malagón cercano a las famosas Tablas de Daimiel, pregunté en una cafetería situada en la calle en que tiene origen la carretera que lleva a un pueblecito cercano que se llama precisamente Cortijo de Malagón (donde era nacido  “el hombre del saco”); la  señora que nos servía el café respondió en seguida:

 “se le conoce así, porque andaba siempre con un saco al hombro; con el saco trabajaba, dormía y viajaba, nadie sabía lo que llevaba, podía ser ropa, papeles… este  “hombre del saco” desapareció de aquí y, cuentan, que había comprado unas tierras en algún lugar  de  Andalucía con el dinero que con tanto sigilo había reunido durante años con su trabajo y austeridad de vida”.

Yo quedé conmovido, porque esa historia ya la había oído en mi infancia; pero ahora se le hacía  más creíble e intrigante: yo vivía en  un “Cortijo de Malagón” cuyo nombre se debía a que un manchego emigrante nacional había querido perpetuar el nombre de su pueblo natal  en la finca que había adquirido en este “lugar de Andalucía” donde ahora yo habitaba; el mismo  “Tío Saco “ se fabricó una casa de pastor-labriego que existe  todavía, aunque los actuales propietarios han mejorado las instalaciones y las tierras de labor y monte.
Lo dicho explica que el actual cortijo de Malagón sea (porque siempre lo fue) el centro neurálgico del entorno social y natural.

 Desde este cortijo dirigía y velaba sus bastas tierras y actividades agrícolas y ganaderas el “Tío Saco”; estas propiedades comprendían todo el territorio de los cortijos, poblados y aldeas existentes hoy desde la cima de la sierra del Periate (que se ha descubierto ser una inmensa mole de mármol blanco, el típico de Macael) y la prolongación  de la Sierra de las Estancias almeriense; estos  poblados ( de sur a norte) son: El Saúco, Los Cortijillos, Los Pinos, La Bermeja (o Mermeja , como la llaman), La Pililla, La Parra, Los Muñóz,  Don Pedro  (Lompedro le llaman),  Los Vigueras, Santa Olalla, Malagón,  El Gramajo, La Cañada, Venta Quemada, Agua de Risco (Aguarico le dicen), Antonio Juan, Tarifa, Las Vertientes, La Cenaca, La Ventilla, El Caminero, Barrio Nuevo y Olgalla.
Malagón está situado en el centro geográfico del conjunto, en él coincide desde antiguo el cruce de caminos que unen puntos urbanos más importantes de la zona: en dirección noroeste-sureste Venta Quemada a Oria y de nordeste - suroeste Las Vertiente a Matián. Lo que no se sabía entonces  era que en el cerro de Malagón hubo ha miles de años un pablado del que se han descubierto restos de habitáculos, instrumentos, hachas  y cerámica de humanos del Paleolítico, Neolítico, Edad del Cobre y Metales, incluso se han encontrado monedas romanas.

En este cerro yo paseaba, cazaba, jugaba y descubría restos como puntas de lanza, cuchillos, hachas, amuletos y restos de cerámica, que aún conservo, encontrados rebuscando entre los montones de piedras sueltas, restos de chabolas derruidas de nuestros antepasados.

Eso no es todo; aunque este tema será ampliado más adelante, me apetece oportuno adelantar la verdad del descubrimiento de este punto de “Interés Arqueológico y Turístico Nacional” como ha sido declarado por la Junta de la Comunidad Autónoma de Andalucía y cuyo testimonio histórico se puede ver en el Museo Arqueológico de Granada, en la Sala 2, vitrina 16. Esta es la historia: 


-el curso 1969-70, en visita con  alumnos a la  reproducción de las  Cuevas de Altamira junto al Museo Nacional de Arqueología, en calle Serrano, 13, de Madrid,  conté al  entonces Director Nacional del Museo, D. Martín Almagro (de recordada y feliz memoria) en presencia de su hijo Joaquín, detalles de interés sobre la realidad del lugar del Malagón, se rellenó una ficha con los datos del comunicante y situación del punto  arqueológico en cuestión; pasaron unos años, y, en el año  1975, llegaron  los primeros efectivos para el reconocimiento del lugar; distintos equipos de trabajadores y arqueólogos de ambos sexos  intervinieron hasta la declaración de Interés Arqueológico mencionado  con fecha del  11 de noviembre de 2.oo1.. En la actualidad, y debido a la falta de medios económicos, los trabajos están suspendidos.  -

"Malagón-Madrid-Malagón"

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Malagón-Madrid-Malagón
  - El verano tuvo un carácter apostólico por el deseo que yo, joven seminarista, tenía de llevar el Evangelio a sus vecinos de aquellas 5 cortijadas de su entorno que habían demostrado su devoción a la Madre de Jesús, recibiendo en sus hogares la imagen de la Virgen de Fátima cada mes.  Había escrito una
carta a la Dirección de la BAC (Biblioteca de Autores Cristianos) de C/  Mateo Inúrria, en Madrid, solicitando ejemplares de los Cuatro Evangelios. Me habían contestado afirmativamente.

Hice el viaje en autobús de Venta Quemada a Baza y en tren de Baza a Madrid.  Una cosa tan sencilla fue para mi una extraordinaria aventura. Era la primera vez que salía del ámbito local.

Llegar a la Capital del Reino; ir  a Madrid y moverse por sus avenidas y  medios de trasporte urbano parece algo sencillo, pero para una persona del campo, sin experiencia de ciudad; en 6 años viviendo en Guadix, jamás había salido solo a la calle, era el régimen de vida en el Seminario  Menor, allí    ( cuando nos movíamos por la ciudad eramos acompañados por profesores y en fila, vestidos con sotana, fajín, bonete y esclavina, con recogimiento monacal y los ojos mirando al suelo); Madrid en los años 50 era más pequeño; sus largas avenidas y sobre todo el metro, me dejaban sin aliento, a mi,   aventurero; la estación de Plaza Castilla se abrió al público por ese tiempo. 

A fuerza de preguntar, logré llegar a mi destino; fue bien recibido y siguiendo los términos de nuestras cartas, me entregaron 500 ejemplares del Evangelio, que cargué como pude; comí a base de bocadillos que había traído de casa, y volví el mismo día a Malagón. 

El viaje de ida y vuelta se realizaba así: se salía de Malagón andando, en burra, mula o bicicleta ( que fue nuestro caso)

En la carretera nacional Murcia-Granada se tomaba el autocar a las 9 de la mañana que llevaba a Baza, en que se viajaba en tren hasta Granada, y  a las 8 de la tarde salía otro tren hasta llegar a la estación de Atocha, ya en Madrid, sobre las 8 de la mañana siguiente; se hacían los asuntos en cuestión durante el día, para volver por el mismo camino y medios; el viaje completo se realizaba en tres días; los trenes eran muy rudimentarios e incómodos con asientos de madera y tirados por locomotoras de vapor, por  lo que la térrea carbonilla, desde   las máquinas,  llegaba  con facilidad a los pasajeros, que pasaban el viaje hablando, comiendo, bebiendo e intentando dormir  por tramos, ya que, por añadidura, estos trenes solían parar en todas las estaciones de su recorrido geográfico, dando tiempo a que los pasajeros pudieran bajar a tomar un café y otros artículos en la cantina de cada estación; incluso había gente que disfrutaba de un enamoramiento que en el mejor de los casos sólo duraba el tiempo del viaje; Se leían libros, se hacían apuntes, se jugaba a las cartas, al dominó, al ajedrez, o se rezaba el rosario.

Un viaje de aquellos se podía convertir en el mejor escenario de relaciones humanas con la adaptación de todos los niveles de los viajeros.

Fue una experiencia tan rica que hoy, trascurridos 57 años, sigue imborrable en mi mente  con nitidez; yo andaba sumido en mi proyecto misionero, pensando en mi gente, y, por primera vez en mi vida, sentí en mi interior la inquietud de ejercer mi sacerdocio futuro en tierras de misiones extranjeras  ¿sólo inquietud? la semilla de vocación misionera había caído en mi corazón.

Terminado el viaje en La Ventilla, y al bajar del autocar mi hermano José me estaba esperando con la burra, que, dócil, cargaba  los quinientos libros de los Cuatro Evangelios, mientras nosotros, andando, recorrimos los seis kilómetros que distancian la carretera del cortijo de Malagón. -            

lunes, 5 de marzo de 2012

"FORJADORES", 1

Forjadores de un pueblo


-     El Final de Curso en Junio, en torno a la Entrega de Notas, se organizaba una Fiesta extraordinaria con gran asistencia y contento de todos.

  En este curso tuvimos una entrega de 48 Títulos de Estudios Primarios, lo que significaba todo un récord en número de Alumnos/as,  a base de una preparación técnica de nueva y diferente mejor marca en la zona de un Nuevo Alcobendas, como empezamos a llamarle desde una publicación impresa y original de la nueva Parroquia de San Lésmes Abad, que recogía las
inquietudes pastorales y sociales del pensamiento avanzado del Párroco Don José Antonio García Camón y mi constante colaboración pastoral en la parroquia, y desde mi dedicación a la docencia.

La nueva situación de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, puntos de inmigración galopante, exigían de todos nosotros, como Pastores Sacerdotes Católicos y como Educadores de una abundantísima infancia, la entrega coordinada y eficiente;  todo eso se llevó a efecto con reuniones de zona de ambos pueblos. 

Las reuniones con  Don Justo Pintado Robles, el Sr. Inspector de Zona, que nos visitaba con frecuencia, continuaban en el Colegio público del Paseo del Prado “Palacios Valdés”, para la puesta al día en la aplicación pedagógica de la Nueva Ley de Educación-71- que se pondría en marcha el curso 1974-75, con la próxima implantación legal de ocho cursos de Educación General Básica para el Título de Graduado Escolar que comenzará a ser exigido para  acceder al    Bachillerato o Estudios Medios, previos a la Reválida o,  COU
(Curso de Orientación Universitaria) para el inicio de Carrera,  Letras o Ciencias, mediante los Estudios Superiores Universitarios.

Toda una revolución en el mundo educativo español, para lo que nosotros habíamos prestado una valiosa colaboración directa a lo largo de los cuatro años que precedieron a dicha Ley, siempre en días sábado.-

sábado, 3 de marzo de 2012

Peregrinos en Santiago


"SALVO MEJOR OPINIÓN"

 
 Buscando el sentido de la muerte BAJO EL SIGNO DE LA FE, con respeto.  

Toda la superficie del Planeta Tierra que habitamos está preñada de vida; con la
colaboración del agua (Hidrógeno, Oxigeno y diversos minerales) y  de la luz, los
millones de millones de gérmenes brotan por doquier y pueblan de verde toda la piel
de esta bola azul, blanca y gris, desde las más altas cumbres hasta la última  oquedad
del más profundo océano; a pesar del frío y el calor, de mares, desiertos y montañas;
contra todo pronóstico, adversidad, asperezas y circunstancias condicionantes, la vida
se abre paso pujante e imparable en todos los recovecos de esta esfera celeste que todos
tenemos por casa, campo y refugio; la vida nos invade, nos penetra, nos alegra y nos
trasciende.

El aroma y colorido de las plantas y flores perfuman a borbotones la atmósfera; los
peces, mamíferos y aves pululan por doquier; los insectos, crustáceos  y los suaves y
diminutos invertebrados abigarran los espacios visibles e invisibles; los lamentos y las
sonrisas de los seres humanos lloran y sonríen hambrientos de vida y felices al gozar de
ella; es hermoso parafrasear el ansia de paternidad del indio Jerónimo y el grito de
maternidad de María de Nazarét: “fiat voluntas tua, hágase en mi según tu Palabra”.

En todos los seres vivos, plantas, animales, racionales e irracionales.,hay un deseo y
ganas incontrolables de vivir.

Sin embargo , por encima de esas ganas de vivir eternamente que nos caracteriza de
forma consciente e imperiosa hasta convertirnos en defensores por instinto de la vida
incluso matando, sin delito, por conseguirlo, somos igualmente conscientes del hecho
insoslayable de nuestra propia muerte; de ninguna otra cosa podemos, en el acontecer
de nuestra existencia, estar más seguros; la idea de la muerte convive con nosotros.

Mueren las plantas y los animales, se rompen la piedras, y el cuerpo humano se torna
en polvo y ceniza, cuando muere; como una flor es la vida del hombre sobre la tierra,
que hoy es y al instante se marchita.

¿¡ Qué sentido y valor tiene la vida!? ¿¡ Qué sentido y valor tiene la muerte!?

Cuando nacemos, sin nosotros quererlo ni saberlo, nacemos para un tiempo impreciso
y limitado; cuando morimos lo sabemos y no lo queremos, porque pensamos que tanto
el trabajo como el dolor y la muerte no sirve para nada, creemos que son simplemente
castigos por nuestras maldades; sin embargo, con el dolor y la angustia de la muerte,
mitigada tal vez por un sedante medicinal o adormecidos por un estado de coma, surge
involuntariamente en nosotros la misma ansia congénita de sobrevivir a ese trance que
hemos experimentado durante todo el trayecto de nuestra vida consciente.

El trabajo, el sufrimiento en esta vida terrena son, además de castigo, elementos dignos
de redención y purificación corredentora si los unimos a los dolores y muerte de Cristo
Redentor de pecados y miserias humanas de carácter universal; son como un octavo y
saludable Sacramento, vehículo de gracia y vida divina en nuestra santificación.

¿Hemos nacido sólo para morir?

Si ello fuera así, nosotros seríamos los más desgraciados de los hombres y mujeres.
“Si Cristo no ha resucitado, vana sería nuestra Fe”. –decía Pablo de Tarso -.
“Pero, sí; Cristo ha resucitado y es la esperanza eterna de los que creemos el Él.”

¿Existe en nuestro vivir temporal la semilla espiritual de la eternidad vital?

Sí. Rotundamente SÍ. Científicamente cierto, si nos basamos en la estadística.
¡es el clamor trascendente de miles de millones de seres humanos a través de miles de
millones de años! El cálculo de probabilidad da un resultado positivo aplastante para
cualquier científico que se precie, el valor negativo residual, lo cubre y salva la Fe. 

¿¡Cabe el beneficio de la duda!?

Así lo entendió Pascal y lo ha entendido multitud de personas del sector científico:

¡Puede que sea una quimera, producida por la angustia o la imaginación humana!?

Después de muerto, sobran todas la explicaciones para el que vivió y murió creyendo
en la realidad eterna, o vivió y murió en la incredulidad y negación de tal posibilidad.

Yo prefiero albergar y cultivar la Fe en la eternidad,  “¡POR SI ACASO!”

Interesante y sorprendente solución, para el caso de los titubeantes y dudosos hombres
del racionalismo reinante que le escuchaba y de los racionalistas de hoy.     

Se cuenta una anécdota curiosa:

Un día el demonio se dirigió a Dios para reprocharle la dureza con que trataba a los
seres humanos:

Le dijo:
“¿por qué eres tan cruel con tus hijos, condenándoles a morir ? así es muy difícil,
imposible, ser feliz; ¡estar toda la vida pensando en la muerte!”

El Creador le respondió:
“Eso no es cierto; les he dotado de algo que les impide pensar en la muerte mientras viven”.

Reclamó intrigado el malignoi:
 “¿Cuál es el  antídoto para que no les amargue la existencia al estar siempre pensando 
en  el hecho cierto de la muerte?”

y Dios dijo al demonio:
“¡Les he dejado el antídoto del hambre! así apenas se acuerdan de que, ahora o luego,
aquí y allí, tienen que morir.”

Que cada uno se explique el cuento a su manera.

Cuando uno echa un vistazo al conjunto de los seres humanos, de toda condición, se
cerciora dela inconsciencia, la ligereza, el pasotismo, con que todos viven, trabajan, se
afanan asiduos tras el mendrugo, el banquete, los millones, el domino y el ruin poder 
político,  religioso, social  y económico en las inquietudes terrenales de cada día.
Hay un hambre incontrolado de los individuos y los grupos humanos ante la simple idea
de poseer más y más cosas materiales hasta no tener límite.

Ese hambre generalizado, embota la inteligencia y enturbia y contamina la razón, hasta
el olvido de morir; hay gente tan obsesionada y condicionada por la brega continua de
enriquecimiento y poder, que se olvida de vivir simplemente y de morir dignamente.

¡ Qué raro aparece, ante el común pensar, aquellas conductas humanas que, voluntaria
y gozosamente, se han apartado del común de los mortales!

01- “Ora et labora = haz oración mientras trabajas”
02- “¡Que morir tenemos, hermano!; ¡hermano, ya lo sabemos!”
03- “Vivo sin vivir en mi;
        y tan alta vida espero,
        que muero porque no muero”
04- “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”
05-  “yo ya no vivo, es Cristo el que vive en mi”
06-  “Al final de la jornada, el que se salva, sabe y vale; y el que no, no vale nala”
07-  “Para los santos y los héroes, la vida es una carga, y la muerte una ganancia”
08-  “El que no aprende a vivir, no puede saber morir”
09-  “El morir es tan natural como el vivir”
10-  “Morir bien, es vivir en paz”
11-  “La vida continúa”
12-  “Tu eres mi vida y mi muerte”
13-  “Prefiero morir de rodillas con libertad, que vivir de pie, esclavizado”
14-  “Soy el novio de la muerte”
15-  “que las campanas me doblen,
         si te falto alguna vez,
         y se me paren los pulsos,
         si te dejo de querer”         
16- “deseo vivir como Tú, para resucitar contigo”
17- “nuestro vivir es Cristo, y Éste muerto en la Cruz y Resucitado”
18- “por amor a Cristo, los cristianos mueren cantando en el martirio”
19- “Dichosos los que viven y mueren en el Señor”
20- “La Fe rompe las fronteras de la muerte”
21- “No temáis a los que sólo pueden matar el cuerpo”
22- “gloriosa es la muerte de los Justos”

Para el hombre y la mujer de la calle, que vive obsesionado por el pan y los trapos,
libros y zapatos de sus hijos/as, de la atención digna de sus familiares enfermos y los
ancianos; para todos/as aquellos/as, que viven en conventos y monasterios, y los que
viven en cualquier casa o piso del campo o la ciudad, en una chabola o bajo un puente,
en un basurero o un palacio, el mensaje es lo mismo para todos:

“venid , benditos de mi Padre a gozar de la vida eterna, porque tuve hambre, estaba en
la cárcel o enfermo, descalzo, desnudo, porque me disteis de comer, vinisteis a verme,
me distéis calzado y me vestisteis”
y estos preguntarán:
“¿cuando sucedió tal cosa, Señor?”

El Resucitado, muerto en la Cruz por todos, aclarará:
“Cuando lo hicisteis con uno de los necesitados de este mundo, conmigo lo hacíais”

Inconmensurable razón para esclarecer el valor de obrar el bien a diestra y siniestra a
nuestro alrededor,  damos sentido a la vida, mientras vivimos en el tiempo,
con Fe, Esperanza y Amor; para optar a la entrada, aunque sea por la senda y puerta
estrecha de la Eternidad y ver a El tal cual es, “cara a cara”,ya que aquí sólo le casi
vemos como en un espejo, tan confusamente; “POR SI ACASO”, hay que evitar,
desde la situación de cada uno, tener que oír las terribles palabras, que, sólo pensarlo,
 produce escalofrío existencial:

“apartaos de mi, malditos, porque cerrasteis las entrañas a los que necesitaban pan,
agua, consuelo, vestido o calzado y, mirando para otro lado, nada hicisteis por ellos,
sabiendo que al no hacerlo por ellos, dejasteis de hacerlo conmigo, por lo que jamás
veréis mi Rostro Eterno y viviréis en tinieblas.”   

El rico Epulón del Evangelio gritaba desde su condenación:

“¡Padre Abraham, envía a uno de los muertos para que avise a mi familia y hermanos
que aún viven, para que obren bien y se salven y no caigan en este terrible lugar !”.

Abraham le dijo:
¡Ya tienen a los Profetas; que los oigan, respeten y obedezcan.”

¡¡¡Que ganas de gritar a los cuatro vientos y hasta los últimos confines de la tierra!!!:

Personas todas humanas,
-       tan inteligentes y sabias;  tontas e ignorantes,
-       tan adelantadas y cultas;  atrasadas e incultas,
      -    tan capaces y poderosas; inútiles e impotentes,
los que pretendéis:
-       tocar el cielo con las manos; o pasar de todo,
-       escudriñar en los misterios del útero terrestre,
-       y el vientre del mar; o pasar de todo,
-       otear en los confines del cosmos; o morir de desconfianza,
y lo que es peor:
     -     expulsar a Dios de la mesa de vuestros estudios y descubrimientos,
     -     ignorar que El ha sido el Creador de todo cuanto existe y pueda existir, 
     -     ordenador de la energía expansiva y los consecuentes átomos,
     -     sostenedor de todo el peso del universo sincronizado y cronometrado,
     -     animador de toda clase de vida,
     -     controlador absoluto de toda posible evolución.

La Fe en Él es un don gratuito, que podemos aceptar o rechazar, por ser libres.
Hemos nacido para ser felices, aunque vivamos con limitaciones y dificultades.
El sentido de la vida radica en el buen hacer con responsabilidad y amor.
El sentido de la muerte radica en la aceptación de nuestros límites temporales,
integrados en la misma naturaleza; esta aceptación debe ser libre y alegre.
Digo todo esto, salvo tu mejor opinión.

viernes, 2 de marzo de 2012

"EL PRIMER GRITO DEL SER"



Cuando en la primera infancia
escuchamos a mamá
pronunciar su santo nombre,
balbuceamos entre babas
el primer grito del hombre:
“Abba” mama, “Abba”.

Se enciende nuestra mirada
en la infinitud del cielo,
y las estrellas alumbran
la oscuridad del cerebro,
como ventanas abiertas
al fondo del firmamento.

“Abba,Abba, Pater, Abba”
sólo se llamarte así.
No me ocultes tu mirada.
Quiero llenarme de Ti.
“Abba, Pater, Abba, Pater”.
“Abba, Abba, Abba, Abba”

“Abba” llamamos al pan,
“Abba” queremos decir:
dame teta, dame más.
“Abba”, yo quiero vivir.
“Abba”  llamamos al agua.
Dame más agua, mamá.

Mi refugio son tus brazos;
y tus labios son el Verbo
que traspasa mi existencia.
Tus Palabras son los lazos
que amarran mi pensamiento,
dándome la resistencia.

El mundo de las palabras
que llenan las bibliotecas;
los discursos de los hombres
que a sus hermanos inquietan;
los inventos y las ciencias,
sin Ti son humo… tristeza.

El niño aquel de la aldea,
que se empeñaba en meter
todo el agua de los mares
en un hoyito de arena!!!
“¡Deja  ya de hacer locuras!
”Vas a perder la cabeza”!

“¿Usted me llama a mí loco,
dándose tanto postín?
¡Pobre tontito que intenta
en su testa de serrín
meter de Dios la grandeza!
¡parece usted San Agustín!”

Si no soy capaz de ver
de un átomo lo complejo,
la inmensidad de un microbio,
el misterio de una piedra,
la belleza de una flor
ni mi respeto a un cigoto!

“ABBA, PATER, ABBA, ABBA”

"Sacerdos in aeternum"



Sacerdote para siempre.                                    
Sacerdocio eterno.
Con el alma marcada.
La cabeza ungida.
Las manos consagradas.
Con un corazón tierno.
Una conducta simple.
Con la mirada pura,
porque no cesa de amar.

Sobre aquella roca viva,
altar de Melquisedéc,
y Abraham como testigo,
el padre de los creyentes,
un sacrificio se alzó.
Eterna repercusión
de salvación y perdón,
la figuración de Cristo
que en el Calvario murió.

Ahora son  manos atadas,
que desean ser quemadas
con tu purificación
y alzadas hasta tu Cielo;
servir de reparación
de los pecados humanos
y ser paños de consuelo
para todos mis hermanos
que habitamos este suelo.


Sacerdote para siempre
con los brazos muy abiertos
para proteger del frío
y del calor del infierno.
Quiero estar siempre contigo
con el pobre y el hambriento
repartir el Pan y el Vino
como el mejor alimento
de todos nuestros amigos.

Ofreciendo sacrificios,
no de toros, ni corderos,
ni tórtolas, ni palomas,
ni mentiras, ni sobornos;
Ofrecer la vida entera,
con un pensamiento limpio.
Un corazón entreabierto,
sangrando por los que sufren
Contigo como alimento

jueves, 1 de marzo de 2012

"DISCURSO sin título"



DISCURSO sin título: 29/02/2.012

- “¡Buenos días, señora!”
   -“ ¡buenos días tenga usted!”
- “¿como está?”
   - “Muy mal.”
- “¿por qué?”
   - “¡Me han robado”.
- “¿Quién?”
  - “Los de las pensiones”.
- “¿Cómo puede ser eso?”

 - “Yo tenía una pensión
me la dejó mi marido,
cuando me dejó al morir
sólo  tenía treinta y siete.
Al quedar sola, ya viuda,
crié a mis siete hijos,
huérfanos y pequeñitos,
con la ayuda de mi vieja.
Sufrí mucho en ese tiempo,
hasta llevar adelante
y ver crecer a mis hijos.”
- “Me consta por que yo ví;
colaboré con mis bienes
como usted recuerda bien.”
   - “Yo no me olvido de usted
 ni jamás lo olvidaré,
besando con devoción
donde han pisado sus pies.
Por fin mi hijo mayor
entró en la guarda civil;
con su santo corazón
logró hacerme feliz.
hasta que un cáncer cruel
me lo llevó para siempre;
y me dejó otra pensión.
Logré comprar un pisito
y socorrer a otros hijos
de los cuales ya perdí
tres de chicas y dos chicos.
Con noventa y cuatro años
sigo haciéndome la fuerte;
no me hace tanto daño
el dolor como la muerte.”

- “¿Qué pasó con su dinero,
señora y amiga mía?”

   - “Rebajaron mi pensión
sin avisarme primero,
ya que a la pensión del  hijo,
al ser él guarda civil,
jamás tocarle podían;
me han rebajado un montón
de la pensión vitalicia,
que de mi esposo tenía.
Tengo una pena muy grande
al ver que mal corazón:
utilizan a los viejos
para quedarse los cuartos
sin la menor compasión.
Con que a ellos no les falte,
los bancos, los sindicatos,
los políticos los ricos,
se quedan con el sudor,
las penas y la pensión,
de indefensos y parados
y de viejas como yo.
Que Dios premie con su amor
a todos los que sufrimos
en este mundo, y regale
a los ladrones perdón”.

CONCLUSION:
“¡ Cuánto valor hace falta, para pensar como vos”

"MI TERRUÑO Y GUARDERÍA" (23 años de infancia y juventud)

-La contienda terminada,                     
la guerra civil de España,
mis padres se trasladaron
al cortijo Malagón;
dejando ya los Pelaos,
de Almería hasta Granada,
por una nueva campaña
y las penurias dejaron,
renovando su ilusión
por sus hijos tan amados.

-Nueva vida, nueva tierra,
y también nuevos amigos;
Malagón era una finca
de mayores dimensiones,
de terreno generoso;
“allí olvidamos la guerra
y posibles enemigos”,
decía mi hermana Francisca;
Hogarite y sus amores                                             
con  un ser maravilloso.

-Tomás ,mi mayor hermano,
también encontró su amor
en la casa del Campillo;
José, en Malagón casó
con la vecina María;
Catalina dio su mano
de la Pililla a Amador;
y yo, pequeño  Pedrillo,
enamorado de Dios,
ser Sacerdote quería.

-Malagón y viejo Cerro
del neolítico fue sede,
y del Cobre yacimiento;
conservando en sus entrañas
aguas de muchos milenios;
en sus montes y su suelo
nevando graniza y llueve;
es azul su firmamento,
siendo dulces sus montañas
y generosos sus predios.

-Labranza, siembra y espera,
siegas, trillas y graneros,
pastorea, escabilla,
surca los campos mil veces;
cavilando, duerme y sueña,
mirando, llora, se esmera;
ya que, en momentos postreros,
pueden todas sus gavillas
no terminar en las troces (=trojes)       
sino en montones de leña.

-Malagón, mi Malagón,
sus campos y sus colinas,
fueron despachos y aulas
de mi formación primera,
mi recreo y biblioteca,
mis clases de religión,
mi silencio y mi sordina,
mi zoológico sin jaulas,
laboratorio y esfera;
fue Malagón, mi Fonseca.

-Mejor Universidad
de todas las que he tenido;
oratorio y monasterio,
Filosofado y Gimnasio,
Patrística y Teologado;
fue mi mejor Facultad;
jamás viví aburrido;
mi vida fue sin misterio
de lo helénico y del Lacio;
Malagón, mi Doctorado. .       

 25/02/2.012