sábado, 3 de marzo de 2012

"SALVO MEJOR OPINIÓN"

 
 Buscando el sentido de la muerte BAJO EL SIGNO DE LA FE, con respeto.  

Toda la superficie del Planeta Tierra que habitamos está preñada de vida; con la
colaboración del agua (Hidrógeno, Oxigeno y diversos minerales) y  de la luz, los
millones de millones de gérmenes brotan por doquier y pueblan de verde toda la piel
de esta bola azul, blanca y gris, desde las más altas cumbres hasta la última  oquedad
del más profundo océano; a pesar del frío y el calor, de mares, desiertos y montañas;
contra todo pronóstico, adversidad, asperezas y circunstancias condicionantes, la vida
se abre paso pujante e imparable en todos los recovecos de esta esfera celeste que todos
tenemos por casa, campo y refugio; la vida nos invade, nos penetra, nos alegra y nos
trasciende.

El aroma y colorido de las plantas y flores perfuman a borbotones la atmósfera; los
peces, mamíferos y aves pululan por doquier; los insectos, crustáceos  y los suaves y
diminutos invertebrados abigarran los espacios visibles e invisibles; los lamentos y las
sonrisas de los seres humanos lloran y sonríen hambrientos de vida y felices al gozar de
ella; es hermoso parafrasear el ansia de paternidad del indio Jerónimo y el grito de
maternidad de María de Nazarét: “fiat voluntas tua, hágase en mi según tu Palabra”.

En todos los seres vivos, plantas, animales, racionales e irracionales.,hay un deseo y
ganas incontrolables de vivir.

Sin embargo , por encima de esas ganas de vivir eternamente que nos caracteriza de
forma consciente e imperiosa hasta convertirnos en defensores por instinto de la vida
incluso matando, sin delito, por conseguirlo, somos igualmente conscientes del hecho
insoslayable de nuestra propia muerte; de ninguna otra cosa podemos, en el acontecer
de nuestra existencia, estar más seguros; la idea de la muerte convive con nosotros.

Mueren las plantas y los animales, se rompen la piedras, y el cuerpo humano se torna
en polvo y ceniza, cuando muere; como una flor es la vida del hombre sobre la tierra,
que hoy es y al instante se marchita.

¿¡ Qué sentido y valor tiene la vida!? ¿¡ Qué sentido y valor tiene la muerte!?

Cuando nacemos, sin nosotros quererlo ni saberlo, nacemos para un tiempo impreciso
y limitado; cuando morimos lo sabemos y no lo queremos, porque pensamos que tanto
el trabajo como el dolor y la muerte no sirve para nada, creemos que son simplemente
castigos por nuestras maldades; sin embargo, con el dolor y la angustia de la muerte,
mitigada tal vez por un sedante medicinal o adormecidos por un estado de coma, surge
involuntariamente en nosotros la misma ansia congénita de sobrevivir a ese trance que
hemos experimentado durante todo el trayecto de nuestra vida consciente.

El trabajo, el sufrimiento en esta vida terrena son, además de castigo, elementos dignos
de redención y purificación corredentora si los unimos a los dolores y muerte de Cristo
Redentor de pecados y miserias humanas de carácter universal; son como un octavo y
saludable Sacramento, vehículo de gracia y vida divina en nuestra santificación.

¿Hemos nacido sólo para morir?

Si ello fuera así, nosotros seríamos los más desgraciados de los hombres y mujeres.
“Si Cristo no ha resucitado, vana sería nuestra Fe”. –decía Pablo de Tarso -.
“Pero, sí; Cristo ha resucitado y es la esperanza eterna de los que creemos el Él.”

¿Existe en nuestro vivir temporal la semilla espiritual de la eternidad vital?

Sí. Rotundamente SÍ. Científicamente cierto, si nos basamos en la estadística.
¡es el clamor trascendente de miles de millones de seres humanos a través de miles de
millones de años! El cálculo de probabilidad da un resultado positivo aplastante para
cualquier científico que se precie, el valor negativo residual, lo cubre y salva la Fe. 

¿¡Cabe el beneficio de la duda!?

Así lo entendió Pascal y lo ha entendido multitud de personas del sector científico:

¡Puede que sea una quimera, producida por la angustia o la imaginación humana!?

Después de muerto, sobran todas la explicaciones para el que vivió y murió creyendo
en la realidad eterna, o vivió y murió en la incredulidad y negación de tal posibilidad.

Yo prefiero albergar y cultivar la Fe en la eternidad,  “¡POR SI ACASO!”

Interesante y sorprendente solución, para el caso de los titubeantes y dudosos hombres
del racionalismo reinante que le escuchaba y de los racionalistas de hoy.     

Se cuenta una anécdota curiosa:

Un día el demonio se dirigió a Dios para reprocharle la dureza con que trataba a los
seres humanos:

Le dijo:
“¿por qué eres tan cruel con tus hijos, condenándoles a morir ? así es muy difícil,
imposible, ser feliz; ¡estar toda la vida pensando en la muerte!”

El Creador le respondió:
“Eso no es cierto; les he dotado de algo que les impide pensar en la muerte mientras viven”.

Reclamó intrigado el malignoi:
 “¿Cuál es el  antídoto para que no les amargue la existencia al estar siempre pensando 
en  el hecho cierto de la muerte?”

y Dios dijo al demonio:
“¡Les he dejado el antídoto del hambre! así apenas se acuerdan de que, ahora o luego,
aquí y allí, tienen que morir.”

Que cada uno se explique el cuento a su manera.

Cuando uno echa un vistazo al conjunto de los seres humanos, de toda condición, se
cerciora dela inconsciencia, la ligereza, el pasotismo, con que todos viven, trabajan, se
afanan asiduos tras el mendrugo, el banquete, los millones, el domino y el ruin poder 
político,  religioso, social  y económico en las inquietudes terrenales de cada día.
Hay un hambre incontrolado de los individuos y los grupos humanos ante la simple idea
de poseer más y más cosas materiales hasta no tener límite.

Ese hambre generalizado, embota la inteligencia y enturbia y contamina la razón, hasta
el olvido de morir; hay gente tan obsesionada y condicionada por la brega continua de
enriquecimiento y poder, que se olvida de vivir simplemente y de morir dignamente.

¡ Qué raro aparece, ante el común pensar, aquellas conductas humanas que, voluntaria
y gozosamente, se han apartado del común de los mortales!

01- “Ora et labora = haz oración mientras trabajas”
02- “¡Que morir tenemos, hermano!; ¡hermano, ya lo sabemos!”
03- “Vivo sin vivir en mi;
        y tan alta vida espero,
        que muero porque no muero”
04- “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”
05-  “yo ya no vivo, es Cristo el que vive en mi”
06-  “Al final de la jornada, el que se salva, sabe y vale; y el que no, no vale nala”
07-  “Para los santos y los héroes, la vida es una carga, y la muerte una ganancia”
08-  “El que no aprende a vivir, no puede saber morir”
09-  “El morir es tan natural como el vivir”
10-  “Morir bien, es vivir en paz”
11-  “La vida continúa”
12-  “Tu eres mi vida y mi muerte”
13-  “Prefiero morir de rodillas con libertad, que vivir de pie, esclavizado”
14-  “Soy el novio de la muerte”
15-  “que las campanas me doblen,
         si te falto alguna vez,
         y se me paren los pulsos,
         si te dejo de querer”         
16- “deseo vivir como Tú, para resucitar contigo”
17- “nuestro vivir es Cristo, y Éste muerto en la Cruz y Resucitado”
18- “por amor a Cristo, los cristianos mueren cantando en el martirio”
19- “Dichosos los que viven y mueren en el Señor”
20- “La Fe rompe las fronteras de la muerte”
21- “No temáis a los que sólo pueden matar el cuerpo”
22- “gloriosa es la muerte de los Justos”

Para el hombre y la mujer de la calle, que vive obsesionado por el pan y los trapos,
libros y zapatos de sus hijos/as, de la atención digna de sus familiares enfermos y los
ancianos; para todos/as aquellos/as, que viven en conventos y monasterios, y los que
viven en cualquier casa o piso del campo o la ciudad, en una chabola o bajo un puente,
en un basurero o un palacio, el mensaje es lo mismo para todos:

“venid , benditos de mi Padre a gozar de la vida eterna, porque tuve hambre, estaba en
la cárcel o enfermo, descalzo, desnudo, porque me disteis de comer, vinisteis a verme,
me distéis calzado y me vestisteis”
y estos preguntarán:
“¿cuando sucedió tal cosa, Señor?”

El Resucitado, muerto en la Cruz por todos, aclarará:
“Cuando lo hicisteis con uno de los necesitados de este mundo, conmigo lo hacíais”

Inconmensurable razón para esclarecer el valor de obrar el bien a diestra y siniestra a
nuestro alrededor,  damos sentido a la vida, mientras vivimos en el tiempo,
con Fe, Esperanza y Amor; para optar a la entrada, aunque sea por la senda y puerta
estrecha de la Eternidad y ver a El tal cual es, “cara a cara”,ya que aquí sólo le casi
vemos como en un espejo, tan confusamente; “POR SI ACASO”, hay que evitar,
desde la situación de cada uno, tener que oír las terribles palabras, que, sólo pensarlo,
 produce escalofrío existencial:

“apartaos de mi, malditos, porque cerrasteis las entrañas a los que necesitaban pan,
agua, consuelo, vestido o calzado y, mirando para otro lado, nada hicisteis por ellos,
sabiendo que al no hacerlo por ellos, dejasteis de hacerlo conmigo, por lo que jamás
veréis mi Rostro Eterno y viviréis en tinieblas.”   

El rico Epulón del Evangelio gritaba desde su condenación:

“¡Padre Abraham, envía a uno de los muertos para que avise a mi familia y hermanos
que aún viven, para que obren bien y se salven y no caigan en este terrible lugar !”.

Abraham le dijo:
¡Ya tienen a los Profetas; que los oigan, respeten y obedezcan.”

¡¡¡Que ganas de gritar a los cuatro vientos y hasta los últimos confines de la tierra!!!:

Personas todas humanas,
-       tan inteligentes y sabias;  tontas e ignorantes,
-       tan adelantadas y cultas;  atrasadas e incultas,
      -    tan capaces y poderosas; inútiles e impotentes,
los que pretendéis:
-       tocar el cielo con las manos; o pasar de todo,
-       escudriñar en los misterios del útero terrestre,
-       y el vientre del mar; o pasar de todo,
-       otear en los confines del cosmos; o morir de desconfianza,
y lo que es peor:
     -     expulsar a Dios de la mesa de vuestros estudios y descubrimientos,
     -     ignorar que El ha sido el Creador de todo cuanto existe y pueda existir, 
     -     ordenador de la energía expansiva y los consecuentes átomos,
     -     sostenedor de todo el peso del universo sincronizado y cronometrado,
     -     animador de toda clase de vida,
     -     controlador absoluto de toda posible evolución.

La Fe en Él es un don gratuito, que podemos aceptar o rechazar, por ser libres.
Hemos nacido para ser felices, aunque vivamos con limitaciones y dificultades.
El sentido de la vida radica en el buen hacer con responsabilidad y amor.
El sentido de la muerte radica en la aceptación de nuestros límites temporales,
integrados en la misma naturaleza; esta aceptación debe ser libre y alegre.
Digo todo esto, salvo tu mejor opinión.

viernes, 2 de marzo de 2012

"EL PRIMER GRITO DEL SER"



Cuando en la primera infancia
escuchamos a mamá
pronunciar su santo nombre,
balbuceamos entre babas
el primer grito del hombre:
“Abba” mama, “Abba”.

Se enciende nuestra mirada
en la infinitud del cielo,
y las estrellas alumbran
la oscuridad del cerebro,
como ventanas abiertas
al fondo del firmamento.

“Abba,Abba, Pater, Abba”
sólo se llamarte así.
No me ocultes tu mirada.
Quiero llenarme de Ti.
“Abba, Pater, Abba, Pater”.
“Abba, Abba, Abba, Abba”

“Abba” llamamos al pan,
“Abba” queremos decir:
dame teta, dame más.
“Abba”, yo quiero vivir.
“Abba”  llamamos al agua.
Dame más agua, mamá.

Mi refugio son tus brazos;
y tus labios son el Verbo
que traspasa mi existencia.
Tus Palabras son los lazos
que amarran mi pensamiento,
dándome la resistencia.

El mundo de las palabras
que llenan las bibliotecas;
los discursos de los hombres
que a sus hermanos inquietan;
los inventos y las ciencias,
sin Ti son humo… tristeza.

El niño aquel de la aldea,
que se empeñaba en meter
todo el agua de los mares
en un hoyito de arena!!!
“¡Deja  ya de hacer locuras!
”Vas a perder la cabeza”!

“¿Usted me llama a mí loco,
dándose tanto postín?
¡Pobre tontito que intenta
en su testa de serrín
meter de Dios la grandeza!
¡parece usted San Agustín!”

Si no soy capaz de ver
de un átomo lo complejo,
la inmensidad de un microbio,
el misterio de una piedra,
la belleza de una flor
ni mi respeto a un cigoto!

“ABBA, PATER, ABBA, ABBA”

"Sacerdos in aeternum"



Sacerdote para siempre.                                    
Sacerdocio eterno.
Con el alma marcada.
La cabeza ungida.
Las manos consagradas.
Con un corazón tierno.
Una conducta simple.
Con la mirada pura,
porque no cesa de amar.

Sobre aquella roca viva,
altar de Melquisedéc,
y Abraham como testigo,
el padre de los creyentes,
un sacrificio se alzó.
Eterna repercusión
de salvación y perdón,
la figuración de Cristo
que en el Calvario murió.

Ahora son  manos atadas,
que desean ser quemadas
con tu purificación
y alzadas hasta tu Cielo;
servir de reparación
de los pecados humanos
y ser paños de consuelo
para todos mis hermanos
que habitamos este suelo.


Sacerdote para siempre
con los brazos muy abiertos
para proteger del frío
y del calor del infierno.
Quiero estar siempre contigo
con el pobre y el hambriento
repartir el Pan y el Vino
como el mejor alimento
de todos nuestros amigos.

Ofreciendo sacrificios,
no de toros, ni corderos,
ni tórtolas, ni palomas,
ni mentiras, ni sobornos;
Ofrecer la vida entera,
con un pensamiento limpio.
Un corazón entreabierto,
sangrando por los que sufren
Contigo como alimento

jueves, 1 de marzo de 2012

"DISCURSO sin título"



DISCURSO sin título: 29/02/2.012

- “¡Buenos días, señora!”
   -“ ¡buenos días tenga usted!”
- “¿como está?”
   - “Muy mal.”
- “¿por qué?”
   - “¡Me han robado”.
- “¿Quién?”
  - “Los de las pensiones”.
- “¿Cómo puede ser eso?”

 - “Yo tenía una pensión
me la dejó mi marido,
cuando me dejó al morir
sólo  tenía treinta y siete.
Al quedar sola, ya viuda,
crié a mis siete hijos,
huérfanos y pequeñitos,
con la ayuda de mi vieja.
Sufrí mucho en ese tiempo,
hasta llevar adelante
y ver crecer a mis hijos.”
- “Me consta por que yo ví;
colaboré con mis bienes
como usted recuerda bien.”
   - “Yo no me olvido de usted
 ni jamás lo olvidaré,
besando con devoción
donde han pisado sus pies.
Por fin mi hijo mayor
entró en la guarda civil;
con su santo corazón
logró hacerme feliz.
hasta que un cáncer cruel
me lo llevó para siempre;
y me dejó otra pensión.
Logré comprar un pisito
y socorrer a otros hijos
de los cuales ya perdí
tres de chicas y dos chicos.
Con noventa y cuatro años
sigo haciéndome la fuerte;
no me hace tanto daño
el dolor como la muerte.”

- “¿Qué pasó con su dinero,
señora y amiga mía?”

   - “Rebajaron mi pensión
sin avisarme primero,
ya que a la pensión del  hijo,
al ser él guarda civil,
jamás tocarle podían;
me han rebajado un montón
de la pensión vitalicia,
que de mi esposo tenía.
Tengo una pena muy grande
al ver que mal corazón:
utilizan a los viejos
para quedarse los cuartos
sin la menor compasión.
Con que a ellos no les falte,
los bancos, los sindicatos,
los políticos los ricos,
se quedan con el sudor,
las penas y la pensión,
de indefensos y parados
y de viejas como yo.
Que Dios premie con su amor
a todos los que sufrimos
en este mundo, y regale
a los ladrones perdón”.

CONCLUSION:
“¡ Cuánto valor hace falta, para pensar como vos”

"MI TERRUÑO Y GUARDERÍA" (23 años de infancia y juventud)

-La contienda terminada,                     
la guerra civil de España,
mis padres se trasladaron
al cortijo Malagón;
dejando ya los Pelaos,
de Almería hasta Granada,
por una nueva campaña
y las penurias dejaron,
renovando su ilusión
por sus hijos tan amados.

-Nueva vida, nueva tierra,
y también nuevos amigos;
Malagón era una finca
de mayores dimensiones,
de terreno generoso;
“allí olvidamos la guerra
y posibles enemigos”,
decía mi hermana Francisca;
Hogarite y sus amores                                             
con  un ser maravilloso.

-Tomás ,mi mayor hermano,
también encontró su amor
en la casa del Campillo;
José, en Malagón casó
con la vecina María;
Catalina dio su mano
de la Pililla a Amador;
y yo, pequeño  Pedrillo,
enamorado de Dios,
ser Sacerdote quería.

-Malagón y viejo Cerro
del neolítico fue sede,
y del Cobre yacimiento;
conservando en sus entrañas
aguas de muchos milenios;
en sus montes y su suelo
nevando graniza y llueve;
es azul su firmamento,
siendo dulces sus montañas
y generosos sus predios.

-Labranza, siembra y espera,
siegas, trillas y graneros,
pastorea, escabilla,
surca los campos mil veces;
cavilando, duerme y sueña,
mirando, llora, se esmera;
ya que, en momentos postreros,
pueden todas sus gavillas
no terminar en las troces (=trojes)       
sino en montones de leña.

-Malagón, mi Malagón,
sus campos y sus colinas,
fueron despachos y aulas
de mi formación primera,
mi recreo y biblioteca,
mis clases de religión,
mi silencio y mi sordina,
mi zoológico sin jaulas,
laboratorio y esfera;
fue Malagón, mi Fonseca.

-Mejor Universidad
de todas las que he tenido;
oratorio y monasterio,
Filosofado y Gimnasio,
Patrística y Teologado;
fue mi mejor Facultad;
jamás viví aburrido;
mi vida fue sin misterio
de lo helénico y del Lacio;
Malagón, mi Doctorado. .       

 25/02/2.012

viernes, 24 de febrero de 2012

FRAGMENTOS DE "TODA UNA VIDA", 2



Al final de mi quinquenio misionero como miembro de la  OCSHA, (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana), volví a España y, durante el curso 1966-67, estudié y fui Diplomado en la especialidad de Teología Pastoral y Apostolado Seglar en la Pontificia Universidad de Salamanca.

El 9 de Octubre de 1967, fundé el Colegio “Isabel Rosillo - Santo Ángel” de carácter privado, en atención a las necesidades educativas existentes en esta zona y tiempo de población creciente, abarcando a niños/as de 3 a 14 años y una Academia para Adultos, Cultura general, Taqui-Mecanografía, Contabilidad y Secretariado y Alfetización de personas que, por motivos de trabajo y falta de oportunidad, seguían careciendo de una formación básica; todo lo cual contaba con los correspondientes permisos legales lógicos y las autorizaciones corresppondientes  tanto eclesiásticos como civiles.

Después de dedicar las anteriores páginas a repasar datos, hechos, ideas y documentos, ocurridos y previos al Concilio Vaticano II, me ha parecido oportuno dar a mis familiares, Alumnas/os y amigos, una información del ambiente humano, social y religioso de esos años de transición de que yo y mi generación fuimos testigos de primera mano y en nuestra propia vida, por el valor y la importancia que tiene para entender mejor todo lo que va a ocurrir en el  último cuarto del siglo XX en la historia de nuestras vidas, en que también contáis, especialmente vosotros

El trabajo educativo unido a las tareas apostólicas llenaban mi vida personal como hombre, Sacerdote y Educador entre niños, profesores, Sacerdotes y fieles, sin olvidar las relaciones con las administraciones oficiales, tanto las   ministeriales, municipales y eclesiásticos, como las sociales y familiares.

Recuerdo esos tiempos, tiempos muy fuertes, con inmenso cariño, porque la diversa actividad realizada, llenaba todos mis buenos anhelos, con los que siempre había soñado; y en mi cabeza y corazón estabais todos vosotros.

Una vida plena de amor, dedicada por entero a toda la gente, a Dios y como  consecuencia a la Santa  Madre Iglesia, respetando a todos por igual.

jueves, 23 de febrero de 2012

BUSCANDO EL SENTIDO DE LA VIDA

Hemos comentado con frecuencia el sentido de nuestra vida en este mundo;
hemos oído muchas veces a personas más o menos allegadas expresiones como estas:

-       “tengo ya cincuenta años y no encuentro el sentido de mi vida”
-       “es muy difícil encajar bien en esta sociedad, tan rara y egoísta”
-       “tengo trabajo y me siento muy querido entre los míos,
       sin embargo me encuentro perdido
       en comprender por qué y para que hago lo que hago”
-       “siento desasosiego en mi vida personal, y esto me produce una inmensa pena”
-       “se pasan los años y no encuentro la manera de sentir satisfacción
       ni manera de sentirme feliz”
-       “a pesar de que lo intento, no alcanzo a estar alegre conmigo”
-       “no tengo paz interior, y me sorprendo pensando que soy un fracasado de la vida,
       mientras todos los demás consiguen los objetivos que se proponen;,”
-       “estoy anclado en el perfeccionismo de mi profesión,
       y creo que todo me sale mal,
       o no lo bien que me gustaría
-       “no  logro salir de mi rutina y soledad personal en medio de tanta gente”
-       “me atormenta la idea de vivir equivocado”
-       “a veces lloro en mi intimidad con el aburrimiento de no saber qué hacer”
-       “echo de menos las palabras de personas experimentadas que me ayuden
       a encontrar un camino de salida, que me lleven a sitio seguro”
-       “alguien, algo y/o yo mismo hemos cometido errores y/o fallos garrafales”
-       “ me pregunto ¿si yo ya estoy desahuciado de la vida y no tengo remedio
        al tiempo que mi vida se agota?”

Personalmente he vivido situaciones humanas de clientes espirituales
que venían a pedir ayuda en momentos de tristeza suma y desesperación al límite.

Un Sacerdote, guía de almas, confesor de pecados, a veces gravísimos,
animador del espíritu y consuelo de afligidos, no puede permitirse el lujo
ni la debilidad de encogerse de hombros ni mirar para otro lado,
cuando están en juego la vida, la alegría y la salvación de los demás.

Los sentimientos de un hombre-Sacerdote de Jesucristo son tales
que abarcan desde el momento de sentir en sí la vocación al Sacerdocio
hasta en el último momento de su vida terrenal;
este es un testimonio vital que me lleva a pensar que el don de dicha
vocación viene impreso en los embriones primigenios del recién engendrado
futuro Sacerdote; luego vendrá el desarrollo a lo largo de la vida;
ello se nota desde que el individuo llamado a ser Sacerdote, se da cuenta
de que su vocación no es tanto un asunto personal, en cuanto que no es él
el que ha elegido ese camino, sino que ha sido marcado por un agente exterior a él,
y que él solo tiene que aceptar, o no, libremente, andar dicho camino.

Cuando uno es ya Sacerdote y es conocedor de la misión a la que ha sido
llamado sabe, por ello mismo, que ese don sublime del Sacerdocio,
le viene de afuera, lo que le llena de felicidad y gratitud ante tanta grandeza;
al mismo tiempo nace de su interior una fuerza infusa que le empuja a ser puente
entre las almas de su cercano semejante, de la comunidad de la que forma parte,
familia, vecinos, pueblo, país o mundo, al que está vinculado.
Existe una responsabilidad personal que lleva al hombre Sacerdote
a la entrega total de su ser a la misión corredentora del mismo Jesucristo
(hablamos desde el seno del Cristianismo Católico, sin negar las diferentes
característica de cualquier sacerdote en cualquier expresión religiosa de las muchas
que existen en el mundo) con El nos sentimos vitalmente identificados.

Razón sobrada para intentar ofrecer con nuestra vida, primero,
y con nuestra palabra una luz, por diminuta que esta sea,
sobre el alma de nuestros hermanos atormentados, maltratados por la vida
y por la muerte, la enfermedad, el trabajo u otras contradicciones existenciales.

No somos ni los más sabios ni los más buenos; pero nuestro carácter sagrado
nos empuja a cumplir nuestro papel de retransmisores y altavoces
de las Palabras y los Silencios del Gran Desconocido,
Padre Universal, que nos eligió para este fin.

Nuestra voz no se basa en la “palmadita en la espalda” ni repetir palabras
rutinarias para “cumplir el expediente” y “quedar bien” ante los demás;
nuestro mensaje ante nuestros/as hermanos/as no es “un paño caliente”
que se ponga en la herida sangrante del alma y el corazón de un desgraciado
viviente al que la vida ha apaleado con brutalidad; nuestro mensaje
es una voz profética, a veces acusadora de la terrible culpa y errores
que nuestros semejantes han cometido ante la justicia y el amor paciente
de un Dios Creador y Padre que no quiere nuestro sufrimiento,
sino nuestra felicidad y alegría de vivir.

Los seres humanos somos muy dados a la queja, a las “lágrimas de cocodrilo”
para arrancar compasión de los demás; la vida es dura,
y la muerte más aún, y no podemos ocultar la realidad ante nadie.

Nuestros abrazos y cosuelos están desnudos de intereses humanos personales,
 no estamos pendientes de la recompensa y la gratitud de nadie;
nuestro amistoso amor y desprendimiento nos lleva a límites
insospechados hasta no sentir ni el derecho a recibir ni lo más mínimo de nadie;
nuestra vida es absoluta gratuidad, ya que todo lo que damos,
antes lo hemos recibido gratis; es pura gracia.

En el crecimiento humano y cristiano de muchos hay multitud
de carencias en los aspectos físicos, psíquicos y educacionales,
que van pasando su factura a lo largo de la vida de cada uno,
esto va produciendo un desgaste de fuerza interior que impide
dar una respuesta adecuada a cada resbalón, caída o contradicción,
que van asomando de forma imprevista y repentina,
causando estragos, lágrimas y incluso desesperaciones
irreparables en cada recodo del camino individual.

Parece como que la mayoría de la gente fue educada y entrenada para el éxito,
los aplausos y los premios, y no para el dolor, la contradicción y el sufrimiento;
como la vida real es un proceso continuo de luces y
sombras, de laureles y espinas, de dulces y amargos sabores,
de buenas y malas noticias, se hace imprescindible
el entrenamiento para templar nuestro carácter y capacidad
de respuestas equilibrada y natural ante cualquier emergencia
en los acontecimientos que van ocurriendo en el vivir de cada día;
si no vamos venciendo por etapas cada suceso, corremos el peligro
de ser aplastados por el peso de los mismos, cuando estos nos visitan 
de forma repentina y acumulada.
      Cuando nacen nuestros hijos, nuestro ánimo de hacerles
la vida agradable y feliz, nos arrastra a tratarles
como príncipes, hasta el punto de ocultarles la verdad sangrante de la vida,
y crecen hasta la mayoría de edad soñando paraísos a veces irreales y ficticios,
hasta que,  por su ignorancia y malformación, empiezan
a ser zarandeados a zarpazos por la realidad misma que ellos desconocen.

Este “sinplejo de superioridad” se torna en “complejo de inferioridad”
cruel con el que a veces llegan hasta la inmadurez humana
que arrastra su sombra hasta la propia ancianidad.

A todo ser humano hay que invitarle a realizar un examen
de su propia conciencia personal a repasar
(de acuerdo con su capacidad de entendimiento
y discernimiento humano espiritual, volitivo y mental)
todo el acontecer evolutivo de su crecimiento y desarrollo; 
cuando no pueda hacerlo solo, debe ser ayudado por una persona
que goce de un mínimo de su confianza, en que no tiene cabida la mentira
ni el interés egoísta que ensucian y contaminan todo lo que tocan;
el éxito suele ser inmediato.

1-    nunca es tarde para la enmienda de los errores cometidos;
2-    la culpa de no encajar, no la tiene la sociedad, sino cada uno de nosotros;
3-    todo el quehacer humano encuentra su sentido, cuando reconocemos que todo
cuanto hacemos es un servicio a los demás y por ellos al Creador de todo;
4-    el desasosiego e inseguridad es siempre un producto del miedo,.. ¿a qué?
5-    la FELICIDAD es directamente  proporcional  al grado de FIDELIDAD;
6-    la alegría no está en las carcajadas, está en el hecho de existir, de vivir;
7-    el fracaso no existe, él es el trampolín para saltar más alto y seguro;
8-    “queriendo hacer el bien, me encuentro el mal entre las manos”(Pablo de Tarso)
      es el grito de las personas íntegras, alégrate por ello, estás en línea;
9-    si amas a todos sin medida, toda la gente te amará, y tendrás paz;
10- la verdad absoluta no es patrimonio de nadie, confía en El Que es la Verdad,
11- “dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados” (dijo Jesús);
12- esa persona existe y está muy cerca de ti, pídele que te ayude, lo hará;
13- tienes toda la razón, y el remedio está en tus manos, ponte en marcha, ya;
14- el tiempo es tuyo, no lo pierdas y ganarás con él la eternidad.      

El SENTIDO DE LA VIDA  reside dentro de cada uno de nosotros;
si estás perdido en el campo y no sabes
cómo encontrar un punto al que dirigirte,
porque has perdido el norte de tu entorno,
moja tu dedo en tu propia saliva, alza tu mano y notarás el fresco
sobre la parte de tu dedo mojado, ese es el norte referencial que te permitirá
 la justa orientación de tu ubicación geográfica; debes aplicarte,
si has perdido la brújula del sentido de tu vida,
y deseas recuperar el norte de tu existencia; rebusca en la sequedad
más profunda de tu desilusión algún resquicio de Fe, de Amor o de Esperanza,
y en la humedad residual de tus lágrimas pensantes, encontrarás el lado fresco
espiritual que calmará tu sed y un rayito de luz reflejado en ellas que iluminará
tu camino a seguir.

Aunque la realidad sacerdotal sea tan borrosa y esté altamente desprestigiada
en todo nuestro entorno social, encontrarás una mano tendida sagrada
que gratuitamente llena de amor divino limpiará la sangre de tus heridas,
aliviará tu angustia, reconstruirá tu corazón partido y calmará la fatiga
de tu alma dolorida, resquebrajada; yo nada valgo; te lo garantizo con el divino
valor de mi vida consagrada,  que es tuya más que mí;
mi misión es como la de una escoba, que limpia y luego se olvida en un rincón. Y Amén.

jueves, 16 de febrero de 2012

Amor es ésto y mucho más


El temblor de una mirada,
el calor de una sonrisa,
el silencio de un recuerdo,
la ternura de unos besos,
la chispa de una caricia,
la confianza de la amada,
el abrazo entre la brisa,
“de tus males no me acuerdo”
la superación de celos,
y el recelo sin malicia.

La locura del amor
nos hace perder el seso;
ya no valen los consejos,
cuando los enamorados
mutuamente se han querido,
se pierde toda razón
en la cama y en el sexo,
su mente se ha ido tan lejos
que hasta los padres dejados
se han quedado en el olvido.

Olvidados los dolores
del parto que ha de venir,
ambos se prestan prolijos
a romper todas las lunas
y agotar todas las mieles,
probar todos los sabores
de la mesa y del vivir;
y luego vendrán los hijos,
el trabajo y las fortunas,
las rosas y los claveles.

Si el amor era veraz,
el tiempo no lo marchita,
ni el andar con el acaba,
ni en invierno ni en verano,
él se quema ni se enfría;
si la pareja es capaz
y siempre se necesita,
cada día se renueva;
si el amor es fuerte y sano,
siempre renace y recría.

Los hijos son complemento
de los padres con buen tino
y las hijas son adornos
y corona de las madres;
padre, madre, hijas, hijos;
y con estos elementos,
la familia y su destino,
crece sin odio y sobornos;
son el honor de los padres
si del amor son prolijos.

El amor es aceptar
con ella la vida al día;     
buenos y malos momentos,
los alegres y los tristes,
los dulces y los amargos;
porque el amor es triunfar
en flaqueza y en hombría
de nobleza y sentimientos;
si te desnudas y vistes,
      gozad juntos los halagos.

San Valentín



Valentín santo y patrón
del amor y la amistad,
que vivió en el siglo tres
casando en modo secreto
a los jóvenes romanos;
supo Claudio Emperador
la tal clandestinidad,
y puso en marcha los cien,
verdugos con el gran reto
de acabar con los cristianos.

San Valentín no es un ángel
con alitas de Cupido,
ni el reclamo comercial
de regalos y colonias,
de ganancias y prebendas;
es un Sacerdote fiel
de aquellos tiempos de Claudio,
que con muerte martirial
bendijo novios y novias
en secreto de calendas.

Amor, misterioso amor,
que rozas el alma humana
como la abeja la flor,
como el colibrí la rosa
y la mariposa el aire;
llena nuestro corazón
de santa gracia cristiana,
de vida en pleno esplendor,
de alegría maravillosa
de pureza y de donaire.

El amor es un emblema
de encuentros inesperados,
de conocimientos niños,
de silencios y de gritos,
de lágrimas, de sonrisas;
con la angustia y el problema
de intereses encontrados,
entre insultos y cariños;
con documentos escritos
entre tormentas y brisas.

“Todos lo inconvenientes
han sido solucionados
entre besos y caricias”;
“te amo, me amas, nos amamos”,
“seremos siempre felices”,
“no te miento, no me mientes”,
“todo lo hemos superado”,
“una boda en las albricias
de la vida que empezamos,
Sí, te digo; Sí, me dices”.

Y cuando pasan los años
el amor se ha invertido
en hijas, hijos y nietos,
la ampliación de la familia,
gentes y amigos sin fin,
se olvidan todos los daños,
el amor reconvertido
nos hace dulces y tiernos,
todos nos tienen envidia;
y ¡Viva San Valentín!

sábado, 11 de febrero de 2012

Lo bello del mundo

Es una dicha, Señor,
y una suerte como hijo,
vivir cerca de tu altar
bajo tu amor y cobijo.
                                                
Andar siempre por tus sendas,
atento siempre al silbido,
del Pastor junto al rebaño
de preocupación transido.
                                  
Bajo la lluvia y el viento,
las nieves y vendavales
mil plantas desconocidas
y calores estivales.
                              
Durmiendo siempre a mi lado,
sobre la tierra en los surcos,
teniendo el cielo de manto
y de almohada un pedrusco.

Siendo la oración mi fuerza,
tu palabra mi alimento,
tu nombre mi protección
y mi bebida tu aliento.

Tras el descanso tranquilo,
las gracias de amanecer,
el sudor de la jornada,
la paz del anochecer.


A la luz abrir los ojos
y contemplar tu universo,
ver la luna y las estrellas,
tan igual y tan diverso.
                                                
Besar la tierra que piso,
el frescor de las praderas,
los aires oxigenados 
y las frescas torrenteras.
                                  
Las hormigas de los campos,
abejas y mariposas,
mil plantas desconocidas
y el aroma de las rosas. 
                              
Contemplar tu eternidad
en la rapidez del tiempo,
ver la grandeza del alma
en este mi frágil cuerpo.

El contraste de la vida,
el misterio de la muerte,
la donación de si mismo 
en el ser inteligente.

Y pensando siempre en Ti.
que eres mi vida y mi Todo,
quiero poseer tu Vida 
mientras existo en el lodo.

viernes, 10 de febrero de 2012

Rapanui, Isla de Pascua





http://es.wikipedia.org/wiki/Rapa_Nui_%28pel%C3%ADcula%29


La película Rapanui es un bosquejo de lo que pudo ocurrir a los habitantes de esta Isla solitaria enclavada en el inmenso Oceano Pacífico, a 4.ooo km de distancia de las costas del centro de Chile. Cuando la visité en el año 1963, viendo lo que vi, puedo afirmar que lo que se cuenta en Rapa Nui es posible y más que probable probable.
En mi autobiografía extiendo el relato de mi viaje a aquel lugar fascinante.

Catedral San Pedro de Lurín (Perú)



Sede principal de la misión, en Lurín fundé un colegio, la Santísima Trinidad de San Pedro de Lurín, en el año 1964, un colegio referente en el estatus educacional del Perú actual, y que ha hecho que el próximo Congreso Internacional de Pastoral Juvenil Misionera, en el mes de septiembre de 2012, se celebre allí.

jueves, 2 de febrero de 2012

“UNA VISITA SILENCIOSA”


Desconocidos y amados,
valorados y queridos,
hermanas sin ser amigas,
amigos sin ser hermanos;
todos juntos sin saberlo,
unidos sin pretenderlo;
hemos llegado volando
sobre las alas del tiempo;
siete cielos infinitos
han tocado nuestros sueños;
sobre el mar y sobre el monte
se han derretido los hielos;
en el cruce de caminos,
rotas las encrucijadas
y rajadas las montañas,
han escupido volcanes
piedras, vapores y lava;
hemos dormido el silencio
de las rocas bajo el mar;
en el cáliz de las flores
nos hemos emborrachado,
y como locos sembrado
la vida de mil colores;
tu Espíritu sempiterno;
ha preñado nuestras almas
de lo temporal y eterno,
hasta quedar en tus brazos
saciados de Amor completo.

¿Qué le pides a dos mil doce?

 1.- AL DOSMIL DOCE LE PIDO:

que termine ya el despido;
que se encienda y prenda el faro
del trabajo, y ¡muera el paro!
que la sana electrolisis
purifique a matasanos,
pilotos, controladores...
cinco millones de hermanos
que están tristes por la crisis:

2.- AL DOSMIL DOCE LE PIDO:

que trabaje más cupido,
y llene de amor sincero
fuerte, tierno y duradero;
que no haya tanto divorcio;
cese el abuso de género;
no se convierta en negocio
lo que esposos y esposas
iniciaron tan dichosos.





3.-  AL DOSMIL DOCE LE PIDO:

(cada pájaro en su nido);
que seamos todos sinceros;
al pan, pan; y al vino, vino;
¡al limbo los embusteros!,
(por no mandarlos más lejos);
y seamos nosotros serios,
lo prometido cumpliendo
en lo humano y lo divino.





4.- AL DOSMIL DOCE LE PIDO:

que se acaben los abortos;
que es un sonrojo de todos;
pues la “herodiana Pajín”
hizo mutis por el foro
y “se tragó” el bisturí;
mañana será otro día,
y vendrá el “listo de turno”
para acabar con la vida.



5.- AL DOSMIL DOCE LE PIDO:

que a todos llene de gozo
y continúe el alborozo
entre muñeira y sardana,
tango, fandango y aurresku,
cumbias, cuecas y corridos,
fado, lambada y bolero,
ibios, jotas, seguidillas,
pasodobles, sevillanas.



6.- A DOSMIL DOCE LE PIDO:

que a todos los españoles,
a lomos de tanto coche,      
(con tanta circulación)
¡que la vida les sonría;
y EL DOCE les atropelle
con salud, pasta y humor
hasta henchir sus corazones
de felicidad y amor!.


Alcobendas, 28/12/2011